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La obsesiva persecución de mi frío marido romance Capítulo 159

Para colmo, no podía preguntarle a Arturo, porque eso revelaría sus planes de aprender a usar un arma en secreto.

Valentina soltó tres suspiros pesados y consecutivos mientras manejaba.

Genial. Su entrenador frío y reservado había evolucionado a un témpano de hielo absoluto.

Giró el volante y se incorporó a la autopista principal para salir de la ciudad.

Era quincena y vísperas de fin de año, y las carreteras estaban atestadas de trabajadores de la construcción que regresaban a sus pueblos en motocicletas para pasar la temporada con sus familias. Valentina bajó la velocidad para no asustarlos en medio del tráfico pesado.

El ruido de los motores y las bocinas la rodeaba.

En el auto, tenía música clásica para relajarse.

Pero de pronto, el rugido brutal y ensordecedor de unos motores ahogó la música. No sonaban como las motos de bajo cilindraje de los obreros.

Valentina pensó que era algún grupo de jóvenes ricachones haciendo carreras callejeras.

Miró por el espejo retrovisor. Un grupo de motos Harley Davidson zigzagueaba peligrosamente entre los motociclistas rurales.

Un instinto de supervivencia le advirtió que algo iba mal, pero ver la camioneta de Arturo siguiéndola a unos cuantos metros le dio algo de paz.

Arturo también se dio cuenta de que la situación era anormal. Llevaba a tres escoltas más en su vehículo, así que le gritó al chofer: —¡Pégate a la señorita Vargas!

El chofer aceleró a fondo.

¡Pero en el preciso instante en que la camioneta de Arturo aceleró, el rugido de las motos a su alrededor se multiplicó!

Aquellos supuestos obreros en sus motos baratas... ¡de repente convergieron como imanes de metal y rodearon por completo la camioneta de Arturo, cortándole el paso!

A través del parabrisas, Arturo pudo ver claramente los ojos bajo los cascos baratos. ¡Esas miradas estaban inyectadas en sangre, cargadas de intenciones asesinas!

—¡Maldita sea!

¡No eran trabajadores regresando a casa! ¡Era una emboscada planificada!

Toda la falsa caravana que bloqueaba la carretera se amontonó, tapándole la visibilidad por completo a Arturo.

Capítulo 159 1

Capítulo 159 2

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