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La Otra Esposa de mi Marido romance Capítulo 141

¡Esto sí que era interesante!

¡Casandra se atrevía a pedirle dinero prestado!

¡Cómo se atrevía a abrir la boca para eso!

Isabella, por supuesto, no iba a prestarle nada, pero no tuvo oportunidad de decirlo. Otilia irrumpió en la sala.

—¡Mamá! ¿Quién te dijo que le pidieras dinero?

Otilia estaba furiosa y angustiada, y las lágrimas rodaban por sus mejillas sin parar.

—¿Por qué te apuras y por qué lloras? La familia Ibáñez no quiere ceder, ¿verdad? Ya lo sabía, ¡por eso le pedí dinero a Bella! Si no, ¿a quién más se lo vas a pedir? A fin de cuentas, en Nublario solo la tienes a ella de amiga. ¡Solo Bella puede ayudarte!

—¡Mamá!

Diana decía que no era tan capaz como Isabella, ¡y ahora su propia madre le decía lo mismo!

¿En qué era inferior a Isabella? ¿Acaso todas estaban ciegas?

¡No lo aceptaba, no podía conformarse!

—El dinero lo voy a conseguir yo, y tampoco es tanto. ¡No me hagas pasar esta vergüenza!

—¡Tú… de verdad que no sabes ni lo que te conviene!

Casandra la regañó y se fue a su habitación, echando humo.

Isabella suspiró a propósito.

—Oti, somos las mejores amigas. Si de verdad necesitaras ayuda, claro que te ayudaría.

Al escucharla, los ojos de Otilia se enrojecieron aún más.

—¡No la necesito!

Isabella se encogió de hombros.

—Bueno, como quieras.

Se levantó para irse, pero antes de que saliera de la sala, Otilia la detuvo de nuevo.

—Ya te mandé el borrador del diseño. Tú…

—Lo vi.

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