—¡Quizá tú también le gustas!
—¿Tú crees?
—Otilia, eres bonita y tienes una personalidad increíble. ¡Si yo fuera hombre, seguro que me gustarías!
—¡El caso es que no le digas!
Al ver a aquellas dos estudiantes, Isabella recordó sus cuatro años en la universidad con Otilia.
El primer día de clases, se había peleado con su familia y llegó sola a inscribirse a la escuela. En ese ambiente desconocido, la primera persona que vio al entrar a su cuarto fue a Otilia.
Otilia la saludó con una sonrisa y, como hablaban con el mismo acento, conectaron de inmediato. Después de eso, iban juntas a clase, comían juntas y trabajaban juntas. Como Isabella se había distanciado de su familia, no volvía a casa en las vacaciones, y Otilia siempre regresaba antes a la escuela para hacerle compañía, trayéndole bolsas llenas de productos típicos de su pueblo.
Otilia era de carácter dócil y a menudo sus compañeros se aprovechaban de ella, así que Isabella siempre la defendía y la protegía.
Durante los cuatro años de universidad, fueron casi inseparables.
Después de graduarse, siguió cuidando de ella: le rentó un departamento, la recomendó para que entrara a Grupo Triunfo y, cada vez que cerraba un proyecto y recibía un bono, le compraba regalos…
¿En qué momento empezó Otilia a traicionar su amistad?
¿Por qué lo hizo?
No lo entendía. Nunca lo había entendido.
***
La sala de exposiciones acababa de ser inaugurada, y la primera muestra exhibía los trabajos más destacados de antiguos alumnos de la facultad de arquitectura y diseño. Uno de los trabajos de Isabella también estaba expuesto.
Cuando se acercó, vio a varios estudiantes reunidos frente a su obra.
Era un diseño que había dibujado a mano y, gracias a él, había ganado un prestigioso premio internacional.
—¡Wow, esta chica es increíble! ¿Tendrá una regla en la mano? Lograr algo tan complejo sin que se vea desordenado es casi como una obra de arte.
—Escuché que es el diseño de interiores para un museo en el extranjero, ¡y al final el museo lo eligió!
—Me encantaría conocerla, pero quién sabe si venga hoy.
Los estudiantes hablaban con entusiasmo. Isabella no tenía intención de darse a conocer, pero en ese momento, Camila se acercó a la obra.

VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Otra Esposa de mi Marido
Porque no me deja seguir leyendo, compre monedas y cuando llego al 608, ya no me deja...