Isabella giró la cabeza ligeramente, observando a Gabriel acercarse paso a paso.
Esbozó una media sonrisa, tomó una taza de la mesa y la arrojó sin esfuerzo.
Con un estruendo, Gabriel se detuvo en seco.
Ese era todo el valor que tenía.
—¡Maldita sea, estás borracho! —Carolina se acercó y le dio un pellizco feroz a Gabriel en la espalda.
—¿No te parece que su espalda es muy familiar? Muy parecida a… a la de Isabella.
—¿Isabella? —Carolina apretó los dientes—. ¿Es que no piensas en otra cosa que no sea ella? ¿Ves su cara en todas partes?
—No, en serio, ¿es ella?
Gabriel miraba la silueta a lo lejos, casi seguro de que no se equivocaba, pero sin atreverse a dar un paso más.
Si se equivocaba y ofendía a la señora Crespo, tanto él como Grupo Triunfo estarían acabados.
Justo en ese momento, una empleada se acercó.
—Señora, la sopa ya está lista. Se la he dejado en su habitación.
—Gracias, en un momento bajo.
—Sí, señora —respondió la empleada y luego se dirigió a Carolina y Gabriel—. Señorita Flores, nuestra señora no se siente bien, les ruego que no la molesten.
Carolina asintió rápidamente y se dispuso a irse con Gabriel.
—Sé que no me equivoco —insistió él, obstinado.
—¿Así que crees que Isabella es la señora Crespo?
—¡Claro que no, es imposible!
—¡Entonces deja de decir estupideces!
Carolina respiró hondo y miró de nuevo hacia Isabella.
—Señora Crespo, no fue nuestra intención molestarla. No se enoje, ya nos vamos.
Dicho esto, le lanzó una mirada fulminante a Gabriel y se fue.
Gabriel dudó un instante.
—Señora Crespo, su espalda se parece mucho a la de mi esposa. Por eso me confundí hace un momento. Disculpe.
Tras disculparse, se marchó a toda prisa.
Isabella puso los ojos en blanco. Sabía que no se atrevería.
Y encima diciendo que era su esposa. Qué descarado.
De vuelta en la habitación, Isabella probó un par de cucharadas de la sopa, pero le pareció insípida. En ese momento, le llegó el aroma de la carne asada de afuera y se le hizo agua la boca.



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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Otra Esposa de mi Marido
Porque no me deja seguir leyendo, compre monedas y cuando llego al 608, ya no me deja...