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La Otra Esposa de mi Marido romance Capítulo 255

En un puesto de comida callejera, Isabella, en agradecimiento por la gran ayuda de Leandro y Óscar, brindó con ellos con un jugo.

—Me sacrifiqué tanto por ti y solo me invitas a este lugar. Qué tacaña —se quejó Óscar, mirando el lugar con desdén, especialmente molesto por un grupo de estudiantes en la mesa de al lado que no dejaban de mirarlo.

—Yo venía mucho aquí cuando estudiaba, la comida es muy buena.

Isabella miró a Óscar, que todavía llevaba la minifalda. El sacrificio había sido grande, así que le puso un puñado de brochetas en la mano para que comiera más.

Óscar hizo una mueca y, justo cuando iba a darle un mordisco, uno de los chicos de la otra mesa le silbó. Eso lo enfureció y se levantó, dispuesto a pelear.

Leandro lo detuvo, miró a los chicos, luego rodeó los hombros de Óscar con su brazo y les dedicó una mirada desafiante.

Los chicos, avergonzados, le hicieron un gesto de brindis a distancia.

Leandro los ignoró y siguió comiendo.

—Leandro, parece que te conocen —dijo Óscar con una risita—. ¿Crees que piensen que soy tu novia y lo vayan a contar en la escuela? Todas las chicas que andan tras de ti se van a poner tristes. Qué pena.

—Por favor, primero lávate esa cara, pareces un fantasma —le respondió Leandro, rodando los ojos.

—¡Me lo hizo un maquillista profesional!

—Maquillaje de fantasma.

—No sabes apreciar el arte.

—Solo un fantasma lo apreciaría.

Óscar echaba humo. Vio que los chicos de la otra mesa ya no lo miraban a él, sino a Leandro. Definitivamente lo habían reconocido.

Con una idea traviesa en mente, Óscar tomó el brazo de Leandro y le dijo con voz melosa:

—Leo, ¿por qué eres tan malo conmigo? ¡Yo te quiero mucho!

A ver cómo conseguía novia ahora.

Para su sorpresa, Leandro no se molestó. Al contrario, le siguió el juego y lo abrazó.

—Perfecto, últimamente tengo muchas admiradoras molestas. Me ayudarás a espantarlas.

—¡Tú!

—Come más. ¿Quieres que te dé en la boca?

—¡Guácala, no me des asco!

Isabella los ignoró y se concentró en editar la grabación que Leandro le había enviado. Una vez lista, le mandó una copia a Gabriel.

Retener el pago de los trabajadores y el intento de drogarla para abusar de ella. Cualquiera de los dos delitos era suficiente para arruinarlo.

Apenas se la envió, Gabriel respondió.

[Bella, por favor, no llames a la policía, no publiques esa grabación.]

Capítulo 255 1

Capítulo 255 2

Capítulo 255 3

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