—Bella, tus abuelos gastaron todo su dinero en los boletos para venir a verte, por eso tuvimos que venir al restaurante a comer lo que otros dejaban. Pero este plato te lo guardé yo, escogí lo mejorcito para ti. Anda, come —dijo Valeria con una expresión de ternura.
Isabella reprimió su ira y le devolvió el plato con una sonrisa.
—Coman ustedes.
—Nosotros ya comimos, nos comimos media sopa de fideos que alguien dejó.
—Seguro que no se llenaron.
—Claro que sí, de viejos ya no se come tanto.
Isabella estaba a punto de explotar, pero al ver la falsa ternura y la actitud sumisa de Valeria, tuvo que contenerse.
Si se trataba de actuar, ganaría quien lo hiciera mejor.
—Abuela, estás más delgada —dijo Isabella, con los ojos enrojecidos.
—Ay, desde que tu padre murió…
—Lo sé, ustedes también lo odiaban.
—Bueno, no es que…
—Bebía, apostaba, robaba, golpeaba a su esposa y a su hija, y nunca fue un buen hijo con ustedes. Pero, al final, era su hijo.
El rostro de Valeria se endureció.
—Tu padre era un buen hombre.
—De tal palo, tal astilla. Si no lo hubieras consentido tanto, no habría perdido la casa en el juego, no habría terminado en la cárcel cada dos por tres por golpear gente, y no nos habría maltratado a nosotras casi hasta matarnos. Mi mamá no tuvo más remedio que matarlo en defensa propia.
—Aun así, no se mata al propio esposo…
—¿O sea que debimos dejarnos matar por él?
—¡Todavía defiendes a tu madre, cuando tu padre está muerto!
—Por suerte la ley es justa y determinó que mi mamá actuó en defensa propia, y que Francisco se merecía morir.
Había mucha gente observando, y al escuchar las palabras de Isabella, empezaron a entender la situación.
—Resulta que el hijo de ellos era un desgraciado, por eso lo mataron.
—Seguro que la madre y la hija sufrieron mucho. Una mujer no llega a ese extremo si no es por algo grave. Me pregunto qué hacían estos dos viejos mientras su hijo las maltrataba, si alguna vez intentaron detenerlo.

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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Otra Esposa de mi Marido
Porque no me deja seguir leyendo, compre monedas y cuando llego al 608, ya no me deja...