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La Otra Esposa de mi Marido romance Capítulo 730

Al recordar esas cosas, Víctor rechinaba los dientes; así fue como lo trajo de encargo toda la vida. Justo cuando terminó la universidad y pensó que por fin sería libre, Jairo lo mandó al extranjero para tenerlo vigilado.

¡Eso no es de gente decente!

¡Y lo peor es que se supone que es su primo!

—Solo… quería asustarlos —Víctor intentó sonar rudo, pero frente a Jairo, se achicaba sin querer.

—Facundo me llamó.

—Me lo imaginé.

—Le dije que hiciera lo que quisiera, que te matara o te despellejara, que yo no tenía inconveniente.

Víctor soltó un bufido. Ahí estaba, Jairo era mucho más cruel que él.

—Y aun así lograste salir vivo.

—Te decepcioné.

—Busca tiempo para ir a casa. Ya le conté a mis tíos todo lo que hiciste esta noche; ambos dijeron que quieren tener una seria charla contigo.

—Jairo, ¡ya estás grandecito para andar de chismoso con los papás!

La mirada de Jairo se oscureció y curvó los labios en una sonrisa.

—Deberías agradecer que solo me quejé con tus padres en lugar de educarte yo mismo.

—¡Soy mayor que tú!

—Esta vez hiciste algo que haría un hombre, solo que sin cerebro y demasiado impulsivo.

Dicho esto, Jairo arrancó el coche y se fue.

Víctor lanzó varias patadas al aire dirigidas a la defensa del auto, pero no le atinó a ninguna.

Floriana estaba asombrada de la dinámica entre ellos.

—No pensé que hubiera alguien a quien le tuvieras miedo.

Víctor lo negó.

—Solo le doy por su lado para no dejarlo mal.

Floriana hizo una mueca, pero no lo desmintió.

—Entonces, ¿vino hasta acá a medianoche solo para burlarse de ti?

Víctor resopló.

—¿Por qué crees que pudimos salir tan tranquilos de la casa de los Prado?

Floriana cayó en cuenta.

Capítulo 730 1

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