La producción de Noah Pineda ya estaba casi lista y la lectura del guion estaba programada para principios del mes siguiente, lo que significaba que a Floriana le quedaban unos diez días antes de unirse al rodaje. Originalmente, planeaba aprovechar ese tiempo para estar con Carlota, pero entonces recibió una llamada del director Owen Vega.
Owen era un director de cine impresionante, experto en el género de suspenso. No había película suya que no fuera un éxito rotundo; por eso, muchos actores tenían la mira puesta en sus nuevos proyectos. Aunque fuera un papel secundario, solo con mostrar la cara en una de sus cintas ya se consideraba tener medio pie dentro de la industria cinematográfica de élite.
Había que recordar que hace seis años, cuando Floriana Sánchez aún no había sido vetada y su popularidad estaba en la cima, ni siquiera entonces había logrado conseguir un papel en las películas del director Vega.
Floriana no lo dudó. Dejó a Carlota al cuidado de la niñera y partió de inmediato hacia el set de filmación del director Vega.
El rodaje ya había comenzado en los estudios de Nublario.
Lo que no esperaba era que el propio director Vega saliera a recibirla en persona, lo cual la hizo sentir halagada pero también algo abrumada.
—Señorita Sánchez, por fin la tenemos aquí.
El hecho de que el director Vega la recibiera personalmente y con tal formalidad, además de halagarla, le generó una pizca de sospecha.
—Ya le envié el guion a la señorita Sánchez, no sé si tuvo oportunidad de leerlo.
Floriana asintió.
—Lo leí en el camino. Aunque el papel de la criada no tiene muchas escenas, el perfil del personaje es bueno, estoy dispuesta a...
—No es para la criada, es para Luciana Sánchez.
—¿Luciana?
Floriana se quedó atónita. Como el director Vega le había enviado el guion completo con prisas y solo le dijo que era un personaje femenino de la familia Sánchez, ella asumió que se trataba de la criada, un papel pequeño. Al fin y al cabo, ella no tenía grandes logros en el cine y había estado retirada seis años; conseguir un papel de reparto ya era una gran sorpresa para ella.
—Acabo de ver varias de las telenovelas de la señorita Sánchez y estoy seguro de que puede con el papel.
Como el tiempo apremiaba, el director Vega planeaba que Floriana hiciera la prueba de cámara ese mismo día. Si no había problemas, firmarían el contrato de inmediato.
Floriana, naturalmente, no iba a rechazar aquella oportunidad caída del cielo. Tras charlar con el director, siguió a un miembro del equipo hacia los camerinos. Sin embargo, apenas llegó a la puerta, escuchó gritos provenientes del interior.
—¡Hablen claro! Este papel ya me lo habían dado a mí, ¿por qué tienen que hacer pruebas a otras personas? ¿Qué significa que no soy adecuada? ¿En qué no soy adecuada?
Esa voz era... Esther Beltrán.
Floriana soltó un suspiro; por lo que escuchaba, Esther también había audicionado para el papel de Luciana.

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Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Otra Esposa de mi Marido
Porque no me deja seguir leyendo, compre monedas y cuando llego al 608, ya no me deja...