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La Otra Esposa de mi Marido romance Capítulo 908

Víctor se despertó hasta el atardecer. Sintió que abrazaba a alguien y, medio dormido, pensó que estaba en su casa y que tenía a Floriana entre sus brazos. La acercó hacia él e inclinó la cabeza para besarla.

Pero justo cuando se acercó, notó que el aroma no era el mismo. Abrió los ojos de golpe y se dio cuenta de que era Lina.

Ella lo estaba mirando con una sonrisita traviesa.

—Vaya, así que sí tienes otras intenciones conmigo.

Víctor abrió los ojos de par en par.

—¿Qué haces en mi cama?

Lina le pasó los brazos por el cuello; su mirada cambió poco a poco mientras acercaba sus labios a los de él.

—Querías besarme, ¿verdad?

La mente de Víctor se despejó por completo. La empujó de inmediato.

—¡Maldición, no juegues con eso!

Lina sintió el rechazo y un destello de decepción cruzó por sus ojos, pero lo disimuló al instante y soltó una carcajada.

—Haces como si no quisieras, la que no quiere soy yo. Mi primer beso está reservado para mi futuro esposo.

Víctor asintió.

—Pues guárdalo bien.

Lina, molesta, le dio un ligero golpe a Víctor.

—Entonces levántate y dispárate la cena.

—Ya es de noche —dijo Víctor al checar la hora. Eran casi las cinco de la tarde. Se levantó a toda prisa para vestirse—. Mi mujer anda con mucho trabajo, tengo que ir a la escuela por mi hija. En cuanto a ti, pide servicio al cuarto, cárgalo a mi cuenta; yo invito.

Tras decir eso, entró volando al baño, se echó agua en la cara y salió corriendo.

Cuando llegó a la escuela, ya era tarde.

—Señor, ya vinieron por Carlota.

Víctor soltó un suspiro.

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