Entrar Via

La Patrona y sus Trillizos: El exesposo rogón romance Capítulo 387

Amelia asintió, mirándola con desconcierto.

Erika miró la hora y se levantó despacio.

—No es así. Primero terminemos con el trabajo; una vez que nos vayamos, te contaré todo a detalle. Además, hagas lo que hagas, solo sígueme la corriente.

—De acuerdo, Erika. En la tarde tenemos programada la sesión de fotos en el estudio tres; iré a prepararte un café.

Amelia no entendía del todo, pero tampoco insistió. Había decidido seguir a Erika a donde fuera y acatar sus indicaciones; al fin y al cabo, Erika siempre sabía lo que hacía.

***

Al atardecer.

Ricardo, vestido con un traje formal, daba vueltas en la entrada del salón de banquetes.

Aunque aún faltaban veinte minutos para las siete, la hora acordada, ya no aguantaba las ansias y había salido a esperar a Erika.

Se asomaba cada vez que algún valet abría la puerta de un coche, por miedo a que Erika llegara en otro vehículo y se le pasara.

Después de un rato de espera, se escuchó un alboroto en la entrada; al parecer había una discusión.

Como buen curioso, Ricardo se acercó a la bolita de gente.

Vio a una mujer con un vestido largo y ceñido apuntando con el dedo a un grupo de guardias de seguridad:

—Lo voy a repetir una vez más: ¡soy una de las invitadas de los organizadores y me vienen a decir que mi invitación es falsa! ¡Me parece que ya no quieren seguir trabajando aquí!

Uno de los guardias respondió:

—Lo siento mucho, señorita, pero su invitación no cuenta con el código de autenticidad. Los asistentes de hoy son invitados distinguidos, así que le pedimos que no arruine el ambiente.

La mujer, sintiéndose corrida, se enfureció aún más por la humillación. Continuó gritando insultos e incluso se le escaparon un par de groserías.

Ricardo observó a la mujer apretar la tarjeta con furia, como si realmente los guardias la estuvieran acusando injustamente.

Sin embargo, él había escuchado claramente: los guardias ya habían revisado la tarjeta y le faltaba el código de seguridad.

Seguro, en su afán de colarse al banquete, le había comprado una entrada falsa a algún revendedor...

—Señorita, viene un coche subiendo, le pido que se haga a un lado.

Capítulo 387 1

Capítulo 387 2

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Patrona y sus Trillizos: El exesposo rogón