Cuando Santiago salió corriendo, Iker acababa de llegar, manejando su propio carro.
—Perdón, se me fue el rollo de que estabas grabando el programa.
—No te preocupes. ¿Lograste hablar con Vane?
Iker negó con la cabeza.
—¿Y tú cómo saliste? ¿Ya terminaron de grabar?
—No, el encargado es buena onda, inventó una excusa y me dejó irme antes.
Iker asintió, pisó el acelerador y se dirigieron directo a casa de la familia Balderas.
...
Cintia, lo primero que hizo fue intentar llamar a Vanesa. Al no recibir respuesta, enseguida se comunicó con Natalia y Beatriz.
Pero ninguna de las tres pudo contactar a Vanesa. La inquietud se apoderó de ellas, pero en ese momento, aparte de rezar, no podían hacer nada más.
...
Estrella y sus amigas también se enteraron de la noticia al instante. Sin embargo, no fueron a casa de los Balderas, sino que movieron todos sus contactos para averiguar la situación en la Aldea Altozano.
Por desgracia, la cosa pintaba mal. Nadie se esperaba esa desgracia de la nada, y como el área afectada era tan grande, apenas estaban llegando refuerzos. Por ahora, era imposible saber qué estaba pasando realmente.
—¿David ya lo sabe? —preguntó Sabrina, recordando de repente a David.
—En cuanto Ismael se enteró, se fue derechito a Grupo Lobos a buscarlo. Yo me quedé porque sabía que ustedes iban a venir. También le marqué hace rato, pero no contestó. Seguro ya está enterado.
—De todos modos, mejor vamos a Grupo Lobos a ver cómo está. Para David, Vanesa es lo único que le importa en este mundo.
Nadie podía imaginarse cómo reaccionaría David al enterarse de esto.
Las tres asintieron, y fueron a reunirse con David y los demás en Grupo Lobos. Pero al llegar, la oficina no era el caos que esperaban.
Solo estaban Ismael y Carlos Solano.
—¿Y David? —preguntó Estrella.
—Ya se fue —respondió Ismael, levantando los hombros con resignación.
Las tres entendieron de inmediato.

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