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La Reina con Tacones Altos romance Capítulo 16

—Pero no tengo ninguna razón para ir sí o sí —reviró Leonor, girando el rostro.

—El abuelo lleva toda la mañana diciendo que hace mucho que no te ve. La comida de hoy es en la casa de la familia Aranguren.

El abuelo de Rafael, don Valentino Aranguren, era la única persona en la familia que siempre había tratado bien a Leonor desde que se casó con Rafael.

A diferencia del afecto superficial de Rafael, el cariño de don Valentino era genuino.

Leonor, a pesar de todo, terminó reculando.

Caminó hacia el lado del copiloto y, al abrir la puerta del carro, se llevó una sorpresa al ver quién estaba sentada adentro.

—Señorita Vargas, nos volvemos a encontrar —sonrió Abigail con dulzura.

Ese día, Abigail llevaba un conjunto en tonos rosa y gris, que le daba un aire sofisticado sin perder lo encantador. En el cuello le colgaba el mismo collar de diamantes rosas que le había regalado Rafael, y el ramo de rosas rosadas que sostenía, sin duda, también era de él.

Leonor no pudo evitar acordarse de la época de la universidad, cuando Rafael intentaba conquistarla: siempre le regalaba rosas rosadas, y durante todo el tiempo que salieron, en cada cita, se repetía el detalle.

Hasta sus compañeras decían que, para Rafael, ella era como una rosa fresca y suave, por eso siempre le llevaba esas flores.

Ahora que lo pensaba, uno en el enamoramiento no ve las cosas con claridad, y la gente a tu alrededor tampoco.

Sin decir palabra, Leonor se acomodó en el asiento trasero del carro.

—Señorita Vargas... Mejor, ¿por qué no te digo Leonor de ahora en adelante? Mira que ya nos estamos conociendo más, y seguir con lo de "señorita Vargas" suena raro.

Leonor guardó silencio, pero Abigail no paraba de platicar.

—Ah, y no vayas a pensar mal. Mi familia y la familia Aranguren siempre han sido muy cercanas, por eso Rafa me invitó a la comida familiar.

Abigail la observó discretamente por el retrovisor, notando que el maquillaje ligero de Leonor hacía que su cara se viera todavía más pálida que antes.

—Rafa y yo fuimos compañeros en la prepa, y cuando andábamos, yo iba seguido a la casa de su familia. Todos me trataban como si fuera de la familia.

—¿Te acuerdas, Rafa? Una vez, por torpe, rompí el jarrón favorito del abuelo, y como tú no querías que me regañara, dijiste que tú lo habías roto...

—Eso fue hace años... La verdad, tampoco debí llevarte ese día al estudio del abuelo, fue mi error —contestó Rafael, conversando con Abigail mientras manejaba.

Leonor recordó la primera vez que subió al carro de Rafael, también había buscado cualquier tema para platicar con él.

Capítulo 16 1

Capítulo 16 2

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