Entrar Via

La Rosa Negra: El Regreso de la Hija Traicionada romance Capítulo 210

Nuevo hogarLa Rosa Negra: El Regreso de la Hija Traicionada ya está en NarraverseSigue leyendo en nuestro nuevo sitio: un lector más limpio, páginas más rápidas y los capítulos más recientes.Leer en Narraverse

—Señores, como era de esperarse, "El Secreto de Venus" de la Joyería Centella es el que se ha llevado más votos. Mis felicitaciones a la Joyería Centella por coronarse como ganadora de esta exposición.

Tras el anuncio de Charles, el salón se llenó de aplausos eufóricos. Esa victoria era más que merecida, así que nadie tuvo nada de qué quejarse.

Todos traían cara de querer brincar al ruedo, solo esperaban a que empezara la subasta.

—Mila, ¿y si yo la compro y te la regalo de regreso? —Mónica soltó la idea de pronto—. Digo, yo sé que tú la diseñaste, pero imagínate, tenerla otra vez en tus manos... ¡qué imponente sería eso!

Katia le dio un pequeño golpe en la frente a Mónica y rio:

—Ay, Moni, tú nomás no le hallas a estas cosas.

—¿No le hallo a qué, Katia? —Mónica se sobó la frente, medio ofendida—. ¿A poco está mal que Mila se haga todavía más famosa?

En su cabeza, si Mila se volvía famosísima, a nadie se le iba a ocurrir verla para abajo.

Katia dejó salir un suspiro y le echó una mirada a Mila, que tenía una sonrisita dibujada en el rostro:

—Ya tenemos un primer lugar, con eso nos basta y sobra. Tampoco hay que andarnos luciendo de más. Aparte, piénsalo: el que compre "El Secreto de Venus" va a querer quedar bien con la Joyería Centella, ¿o no?

—¿Ah, sí? —Mónica, que siempre estaba metida de lleno en diseñar, de plano no era muy buena para los negocios ni las relaciones sociales.

—Moni, para que me entiendas rápido: más vale tener un amigo que un trofeo —le aclaró Mila.

Con eso, Mónica lo vio todo clarito:

—¡Ah, ya capté! Ay, Mila, Katia, ustedes sí que piensan en todo.

—Moni, ahora te va a tocar irte a estudiar una temporada con el señor Davis. Yo le pido a Katia que te eche la mano con la Joyería Centella.

—¡Uy, qué maravilla! —Mónica estaba feliz de la vida. Hace ratito estaba preocupada por cómo iba a hacerle, y resulta que Mila ya le tenía la solución.

Así que se agarró del brazo de Katia y le dijo en tono meloso:

—Katia preciosa, entonces te encargo mucho mi Joyería Centella, ¿eh?

Katia le contestó en tono de regaño:

—Niña tonta, ¿qué no te da miedo que te robe el puesto?

—Róbatelo, róbatelo. Si al cabo aquí todas somos del mismo bando; dé igual en manos de quién se quede —respondió Mónica sin darle importancia, sin una sola mala intención.

Mila y Katia cruzaron miradas; de plano no sabían qué hacer con esa niña tan despistada.

En ese momento, Charles anunció el inicio de la subasta.

También hizo hincapié en que la mitad de lo que se juntara se iba a donar, lo cual hizo que muchísimos más quisieran entrarle.

—"El Secreto de Venus". Precio de salida: cinco millones —Charles sonrió—. Las ofertas deben aumentar en al menos cien mil. Así que... que comience la subasta.

—¡Seis millones!

—¡Siete millones!

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Rosa Negra: El Regreso de la Hija Traicionada