Capítulo 139 Héctor suavizó el tono de su voz:
—Bianca no quiso, y yo tampoco puedo obligarla.
Al oír eso, Sofía levantó la cabeza y miró a Héctor.
—¿Y si por eso se molesta contigo?
Sofía bajó la mirada. Guardó silencio un momento antes de responder:
—Ella no se enojaría conmigo.
Pero lo dijo sin demasiada seguridad.
Bianca sí le había dicho que tenía trabajo.
Al pensarlo, si ella insistía en que la acompañara, ¿acaso Bianca se molestaría?
Solo imaginar que Bianca pudiera enojarse o dejar de quererla hizo que Sofía se sintiera triste.
En ese momento se escuchó la voz de Celeste desde afuera:
—Bueno, vamos a desayunar.
Sofía salió de la habitación junto con Héctor.
Al llegar al comedor, Sofía vio a sus abuelos y saludó con voz dulce:
—Buenos días, abuelo, abuela.
Juan se acercó y la levantó en brazos:
—¿Qué te parece si te quedas a vivir aquí con nosotros unos días?
*** Cuando Julieta despertó, sentía la cabeza pesada y el cuerpo débil.
Se incorporó con esfuerzo, levantó la cobija y se levantó de la cama.
Después de lavarse la cara y arreglarse un poсо, bebió un poco de agua caliente.
Solo entonces su cuerpo se sintió un poco mejor.
En ese momento sonó el timbre de la puerta.
Julieta fue a abrir.
Carlos estaba en la puerta con una bolsa de desayuno en la mano.
La noche anterior, Carlos la había llevado de regreso a su casa en Lomas de la Sierra. 1 Él también tenía un departamento allí.
—Buenos días, Carlos.
Carlos levantó ligeramente la bolsa que llevaba:
—Te traje desayuno.
Julieta se hizo a un lado para dejarlo pasar.
Carlos entró al comedor, dejó la bolsa sobre la mesa y preguntó:
—¿Cómo te sientes ahora? ¿Te duele algo?
—Ya estoy mucho mejor —respondió Julieta—.
Gracias por traerme anoche.
Carlos esbozó una leve sonrisa, acomodó el desayuno y dijo:
—Primero come algo.
Julieta miró el abundante desayuno. Era prácticamente un servicio de hotel de cinco estrellas, y además con muchos de sus platillos favoritos.
Carlos se sentó frente a ella y la acompañó a desayunar.
Solo entonces preguntó:
—¿Anoche estabas de mal humor?
Julieta hizo una pequeña pausa al comer.
No le ocultó nada a Carlos. Le contó que el día anterior había ido a Grupo Central y que allí había visto a Sofía.
Carlos suspiró:
—Supongo que realmente existe ese lazo entre madre e hija.
Julieta sonrió con amargura:
—Supongo... Héctor la ha criado muy bien. 1 Aunque Héctor había sido tan cruel con ella en el pasado, al ver a Sofía de repente sintió que todo lo que había sufrido ya no importaba.
Solo que al pensar en Adriana, algo dentro de ella seguía incomodándola.
—Al menos eso demuestra que Héctor no es una persona completamente fría —dijo Carlos.
—Depende de con quién —respondió Julieta—.
Mientras trate bien a Sofía, es suficiente. 1 Después de una noche, Julieta ya se había calmado.
Le encantaba la sensación de libertad y amplitud al volar por el cielo.
Pero al día siguiente realmente no tenía tiempo.
—Tal vez el fin de semana —respondió—. Mañana quedé con Carlos para hablar de trabajo.
Sergio frunció ligeramente los labios y asintió:
—Está bien.
Al día siguiente, Julieta llegó antes que Carlos al lugar donde habían quedado.
Se sentó en la terraza.
A lo lejos se extendía un lago de un azul intenso, con un paisaje hermoso.
El día estaba nublado y soplaba una brisa suave.
El mesero le llevó una taza de café.
Julieta le dio las gracias, tomó la taza y bebió un pequeño sorbo, mientras su mirada se mantenía fija en la pantalla de la computadora, llena de complejos datos.
En ese momento recibió una llamada.
Julieta conversó con la otra persona completamente en inglés.
De vez en cuando sonreía con cortesía y elegancia; la conversación parecía muy agradable.
La brisa levantó algunos mechones de su cabello.
Ella los acomodó detrás de la oreja justo cuando un rayo de sol cayó sobre su cuerpo.
Por un instante, toda su figura, incluso su cabello, pareció teñirse de un brillo dorado.
La sonrisa en sus labios se veía particularmente luminosa y cautivadora.
Julieta colgó la llamada.
Estaba a punto de tomar su café cuando, por el rabillo del ojo, notó algo.1 Giró la cabeza y se quedó un instante sorprendida.
Héctor. 1 Su estatura imponente, una camisa de satén azul y pantalones negros.
Vestía de manera menos formal que de costumbre, con un aire más relajado, pero su rostro hermoso y distinguido seguía siendo frío e imperturbable.
Dondequiera que apareciera, siempre era imposible no fijarse en él. 1 Cuando Julieta lo miró, él solo le lanzó una mirada rápida.
Guiado por el mesero, caminó hacia ese lado y se sentó en una mesa justo enfrente de ella, separada apenas por una mesa vacía en medio.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera)
Muy buena, pero muchos. Capítulos bloqueados...
Realmente esta novela es toda una contradicción. Entiendo que la autora que aparece es la traductora, pero realmente no entiendo el propósito de la novela, creo que la aurora se perdió. Primero, Julieta enamorada de Hector, se presta para estar con El, cuando fue drogado. Hector, no tenia planes de casarse y lo tiene que hacer porque Julieta esta embarazada. Héctor frustrado y tan perfecto, no sumo lidiar con esa situación y la trató malísimo, mas sin embargo le da la oportunidad cuando nace la bebe, pero Julieta lo rechaza. Se va del Pais por 5 años, regresa para divorciarse y no lo hace. La autora refleja los cambios solo a nivel fisico y profesional, pero con debilidades en la parte personal y del trato con los demas. Tengo toda la novela leyendo el maltrato de Julieta hacia Hector, pero es una marioneta de los demas: Parate, siéntate, come, duerme, ve , quedate, divorciate!, Dios!. Y lo que realmente se ofrece todo el tiempo es el gran rencor que Julieta le tiene a Hector. Ojo, que el personaje de Héctor que es tan criticado, es genuine, real y ademas algo que no le reconocen, que a podido tratar mal a Julieta al principio, pero se dedico en cuerpo y alma a criar a su hija y algo importante, nunca le habló mal a su hija de su mamá, mas bien alimentó un buen recuerdo de su madre, y es por eso que Sofia ( otro personaje que es el mejor) es así de amorosa con Julieta. Muy por el contrario de Julieta, que lo que decide fue hacer el papel de la victima. Una recomendación a la autora o no sé si ya está el final, pero que no se destaque tanto lo fisico, el dinero y los negocios, sino el verdadero sentimiento del perdon y de la union de las familias. Como es posible que se destaque la desvinculacion de la madre de Julieta con Ella, y con sus otros hermanos? Y nadie le aconseja a Julieta que hable con todos ellos y arreglen la situación, ya que eso es paz para el alma. Aqui pareciera que Dios no exists, que el Amor no existe, que el respeto no existe. Las novelas, así sean de romance deben dejar un mensaje edificante y positivo. Aqui todo es rencor, trampa, mala intención. Todos los hombres enamorados de Julieta y Todas las mujeres enamoradas de Hector, Dios! El problema de Julieta, no es que Hector la trato mal, fue el abandono de su madre y la separacion de sus padres, por eso el problema de conexión con los verdaderos afectos y lo mismo le sucede a Jairo. Realmente espero que esta novela tenga un buen final, y de verdad el mejor de seria, que se reconciliara con Héctor, que ambos se hablen con la verdad, reconozcan sus errores, pero tambien reconozcan sus virtudes, y sigan adelante con su familia, que es lo mas importante....
Se supone que era una empresaria exitosa q es capaz de tomar decisiones y no puede decirle no a su familia y amigos, que esta por encima de su hija. En serio, la empatía que sentía por ella, se fue toda....
Me molesta Julieta por indecisa, obvio que tiene sentimientos por Hector; nadie se acuesta una y otra vez con alguien que no quiere. Le falta carácter para pelear por su familia desde el inicio. Es egoísta siempre piensa en ella. Esta novela refleja el diario vivir de un hombre en la vida real. Salió embarazada se quiso casar, se caso y aunque no la paso bien porque obligó a alguien a casarse tampoco podía obligarlo a amarlo. Cuando tuvo el bebé, no lo quiso se fue" típico de los hombre" le importo ella aunque Hector le llamo para que acompañará a la bebé lo ignoro e hizo su vida. Pasan años, vuelve, se acerca a la niña, pero no acepta la responsabilidad, solo piensa en ella. Aquí víctima solo Sofia, Hector a pesar de su carácter dejó su ego de lado por complacer a su hija, "el típico rol de la mujer", 0 mujeres e incluso ha aprendido a ser humano por complacer a la niña. Juliette al contrario, dice que no lo quiere, pero disfruta la cama, sale embarazada de un 2do niño y lo habla con Carlos, otro migajero que detesto, Acaso no debería hablarle con Hecto. Solo espero que la escritora no se vaya por el lado del aborto porque dejo de leerla. Estaría nuevamente mostrando el rol típico del hombre que le pide a la mujer que no la quiere y que aborte. Aquí Julieta tendrá la excusa de que su cuerpo es suyo y si pase que decepcionante porque la verdad no importa quien realice el acto sea hombre o mujer. Eso se llama ser egoístas y nunca pensar en los que realmente sufren, en este caso Sofia y el bebé por nacer. Yo siendo Julieta, no escucho a nadie, solo pensaría en mi como mujer, si me gusta Hector me quedo con él, me enfrento al mundo de su brazo, no permitiría qué un tercero se meta en la relación, hablaría con él de frente. La verdad ya me cansa su papel de víctima, y estoy de acuerdo si quiere vivir lejos de Hector qué lo haga, pero que no se quejo cuando Hector la deje de lado y se case porque quiera o no ella perdió los derechos legales sobre Sofia. Si él se casa la niña dejará de convivir por ella y no porque Hector la vaya a negar es porque según leo esta historia es de origen asiático y ellos tienen otra tradición. Los hijos no dejan su casa, si se separan se quedan con la familia paterna y así será....