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La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera) romance Capítulo 262

Capítulo 262 —Puede que todavía me tarde un poco. Si te da sueño, duérmete primero.

—No —respondió Sofía—. Quiero esperarte para dormir contigo.

Últimamente, Julieta siempre la arrullaba por las noches hasta que se quedaba dormida.

Si esa noche Héctor iba a regresar, entonces esperaría a que Sofía se durmiera para irse.

—Todavía me falta un rato. Pórtate bien, ¿sí?

—Está bien... te voya esperar.

Julieta colgó el celular.

Al girarse, vio que Carlos ya había salido.

—¿Ya terminó la autenticación?

Carlos asintió.

—Sí, ya firmé. Vámonos.

Ese dia, Julieta había llegado en el carro de Carlos.

—¿Vas a Cumbres del Valle?

—Mejor llévame a Costa Dorada —respondió Julieta.

Carlos la miró.

—¿Sofía te está esperando?

—Sí. Tengo que volver a verla... y arrullarla hasta que se duerma.

Carlos apartó la mirada y no dijo nada más.

El carro se detuvo frente a la entrada de la villa.

Cuando Julieta estaba por bajar, Carlos preguntó:

—¿Quieres que te espere?

Julieta asintió.

—Gracias, te lo encargo.

Al escuchar eso, la tensión en el rostro de Carlos se relajó imperceptiblemente.

—Ve. Te espero.

Julieta sostuvo ligeramente el vestido y caminó hacia el interior de la casa.

Al llegar a la sala, vio a Malena y Renata acomodando unas cosas que acababan de llegar 2 por paquetería.

Ambas se quedaron paralizadas al verla.

Durante ese tiempo, Julieta las habla tratado como si no existieran.

Aunque seguían ahí, Héctor no les habla permitido cuidar a Sofía; en su lugar, había dispuesto a dos niñeras de tiempo completo.

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