Capítulo 617
Julieta dijo:
—Las vacaciones ya casi terminan. Tengo que volver antes para prepararme. Mañana me regreso con ustedes.
Rafael asintió.
—Está bien.
Sofía les presentó Camila a Paula y a los demás, y los niños no tardaron en ponerse a jugar juntos.
Héctor le dijo a Fabián:
—Ayúdamea atender a Rafael.
Fabián lo miró.
—¿Ahora sí vas en serio con Julieta?
Héctor esbozó una leve sonrisa.
—Te lo encargo.
Fabián se acercó a saludar a Rafael.
Rafael le estrechó la mano y respondió con cortesía, sin mostrarse servil ni arrogante.
Los invitados fueron llegando poco a pocо.
Todos eran figuras destacadas de la sociedad de San Aurelio.
Había empresarios de Monteluz con negocios ahí, así como personas locales.
Como era la fiesta de cumpleaños de Sofía, quienes tenían hijos también los llevaron.
Héctor se encargó solo de recibir y atender a los invitados.
Julieta evitaba acercarse a él a propósito. Héctor tampoco la obligó.
Por eso, los demás ni siquiera sabían que la mamá de Sofía estaba ahí celebrando su cumpleaños con ella.
El círculo social de Sofía en ese lugar era bastante amplio. Conocía a todos los niños que habían ido a la fiesta.
Varios niños la rodeaban, hablaban con ella y le daban pequeños regalos.
Samuel y Agustín, en cambio, la protegían con especial cuidado, como si fueran dos pequeños guardaespaldas, temiendo que alguien se la arrebatara. Si algún niño hablaba demasiado con Sofía, ellos lo interrumpían de inmediato.
Irene y Julieta estaban sentadas en una banca del jardín, mirando jugar a los niños y observando a Sofía, que no muy lejos era rodeada por todos.
Irene no pudo evitar comentar:
—Dime, cuando Sofía crezca, ¿qué clase de hombre extraordinario tendría que ser para conquistarla? Con la forma en que Héctor la consiente, me imagino que casi ningún hombre en este mundo le parecerá suficiente.
Julieta dijo:
—Todavía es pequeña. No hace falta pensar tan lejos.
La noche fue cayendo poco a pосо.
Toda la villa—castillo brillaba como una perla incrustada en la oscuridad, luminosa y deslumbrante.
Los invitados ya habían llegado todos.
Emanuel se sentó con naturalidad junto a ella, muy cerca.
Sus labios rojos se curvaron en una sonrisa ligera.
—¿No quieres aparecer con Héctor?
Julieta no respondió.
Emanuel alzó apenas las cejas.
Extendió la mano para tomar la de Julieta y dijo con un tono muy serio:
—¿Héctor te está obligando? Si quieres, ahora mismo me fugo contigo.
En ese momento, la puerta se abrió.
Emanuel volvió la cabeza y vio a Héctor entrar.
Seguía vestido con un traje de gala negro, de corte impecable y diseño sofisticado.
Su figura era alta y erguida, su porte distinguido.
El cabello corto estaba peinado con absoluta pulcritud, dejando al descubierto la frente.
Sus rasgos profundos y bien definidos, junto con aquel rostro sereno y atractivo, causaban un impacto visual difícil de ignorar.
Sus ojos tranquilos cayeron sobre la mano de Emanuel, que sostenía la de Julieta.
Julieta lo miró de reojo y luego apartó la mirada.
Sin dejar rastro, retiró la mano de la de Emanuel.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera)
Muy buena, pero muchos. Capítulos bloqueados...
Realmente esta novela es toda una contradicción. Entiendo que la autora que aparece es la traductora, pero realmente no entiendo el propósito de la novela, creo que la aurora se perdió. Primero, Julieta enamorada de Hector, se presta para estar con El, cuando fue drogado. Hector, no tenia planes de casarse y lo tiene que hacer porque Julieta esta embarazada. Héctor frustrado y tan perfecto, no sumo lidiar con esa situación y la trató malísimo, mas sin embargo le da la oportunidad cuando nace la bebe, pero Julieta lo rechaza. Se va del Pais por 5 años, regresa para divorciarse y no lo hace. La autora refleja los cambios solo a nivel fisico y profesional, pero con debilidades en la parte personal y del trato con los demas. Tengo toda la novela leyendo el maltrato de Julieta hacia Hector, pero es una marioneta de los demas: Parate, siéntate, come, duerme, ve , quedate, divorciate!, Dios!. Y lo que realmente se ofrece todo el tiempo es el gran rencor que Julieta le tiene a Hector. Ojo, que el personaje de Héctor que es tan criticado, es genuine, real y ademas algo que no le reconocen, que a podido tratar mal a Julieta al principio, pero se dedico en cuerpo y alma a criar a su hija y algo importante, nunca le habló mal a su hija de su mamá, mas bien alimentó un buen recuerdo de su madre, y es por eso que Sofia ( otro personaje que es el mejor) es así de amorosa con Julieta. Muy por el contrario de Julieta, que lo que decide fue hacer el papel de la victima. Una recomendación a la autora o no sé si ya está el final, pero que no se destaque tanto lo fisico, el dinero y los negocios, sino el verdadero sentimiento del perdon y de la union de las familias. Como es posible que se destaque la desvinculacion de la madre de Julieta con Ella, y con sus otros hermanos? Y nadie le aconseja a Julieta que hable con todos ellos y arreglen la situación, ya que eso es paz para el alma. Aqui pareciera que Dios no exists, que el Amor no existe, que el respeto no existe. Las novelas, así sean de romance deben dejar un mensaje edificante y positivo. Aqui todo es rencor, trampa, mala intención. Todos los hombres enamorados de Julieta y Todas las mujeres enamoradas de Hector, Dios! El problema de Julieta, no es que Hector la trato mal, fue el abandono de su madre y la separacion de sus padres, por eso el problema de conexión con los verdaderos afectos y lo mismo le sucede a Jairo. Realmente espero que esta novela tenga un buen final, y de verdad el mejor de seria, que se reconciliara con Héctor, que ambos se hablen con la verdad, reconozcan sus errores, pero tambien reconozcan sus virtudes, y sigan adelante con su familia, que es lo mas importante....
Se supone que era una empresaria exitosa q es capaz de tomar decisiones y no puede decirle no a su familia y amigos, que esta por encima de su hija. En serio, la empatía que sentía por ella, se fue toda....
Me molesta Julieta por indecisa, obvio que tiene sentimientos por Hector; nadie se acuesta una y otra vez con alguien que no quiere. Le falta carácter para pelear por su familia desde el inicio. Es egoísta siempre piensa en ella. Esta novela refleja el diario vivir de un hombre en la vida real. Salió embarazada se quiso casar, se caso y aunque no la paso bien porque obligó a alguien a casarse tampoco podía obligarlo a amarlo. Cuando tuvo el bebé, no lo quiso se fue" típico de los hombre" le importo ella aunque Hector le llamo para que acompañará a la bebé lo ignoro e hizo su vida. Pasan años, vuelve, se acerca a la niña, pero no acepta la responsabilidad, solo piensa en ella. Aquí víctima solo Sofia, Hector a pesar de su carácter dejó su ego de lado por complacer a su hija, "el típico rol de la mujer", 0 mujeres e incluso ha aprendido a ser humano por complacer a la niña. Juliette al contrario, dice que no lo quiere, pero disfruta la cama, sale embarazada de un 2do niño y lo habla con Carlos, otro migajero que detesto, Acaso no debería hablarle con Hecto. Solo espero que la escritora no se vaya por el lado del aborto porque dejo de leerla. Estaría nuevamente mostrando el rol típico del hombre que le pide a la mujer que no la quiere y que aborte. Aquí Julieta tendrá la excusa de que su cuerpo es suyo y si pase que decepcionante porque la verdad no importa quien realice el acto sea hombre o mujer. Eso se llama ser egoístas y nunca pensar en los que realmente sufren, en este caso Sofia y el bebé por nacer. Yo siendo Julieta, no escucho a nadie, solo pensaría en mi como mujer, si me gusta Hector me quedo con él, me enfrento al mundo de su brazo, no permitiría qué un tercero se meta en la relación, hablaría con él de frente. La verdad ya me cansa su papel de víctima, y estoy de acuerdo si quiere vivir lejos de Hector qué lo haga, pero que no se quejo cuando Hector la deje de lado y se case porque quiera o no ella perdió los derechos legales sobre Sofia. Si él se casa la niña dejará de convivir por ella y no porque Hector la vaya a negar es porque según leo esta historia es de origen asiático y ellos tienen otra tradición. Los hijos no dejan su casa, si se separan se quedan con la familia paterna y así será....