Capítulo 439 Julieta miró a Mauricio.
—Yo sé bien lo que hago, así que no te preocupes por mí. Mejor tú y mamá cuiden bien de Thiago.
Mauricio la observó, todavía con ganas de decir algo más.
En ese momento se escuchó la voz de Jimena: —¿De qué están hablando?
Mauricio se sobresaltó de inmediato.
Volteó a verla.
—De nada... solo estábamos platicando.
Jimena lo miró fijamente.
Él enseguida le dedicó una sonrisa nerviosa.
Julieta, viendo a los dos, sintió que el ambiente estaba raro.
Jimena cambió de tono y miró a Julieta.
—Hoy llegaste tardísimo por el trabajo. ¿Tienes hambre? ¿Quieres que te prepare un plato de sopa o 1/5 unos fideos?
—No, no tengo hambre. Mejor subo de una vez. Hoy quiero dormir temprano.
—Está bien. También vienes cansada.
Julieta se levantó y subió a su habitación.
En cuanto desapareció escaleras arriba, Jimena clavó la mirada en Mauricio.
Él sintió un escalofrío.
—¿Por qué me ves así? De verdad no dije nada.
Jimena volvió a advertirle: —Si Julieta va a empezar una nueva vida, primero tiene que divorciarse. Héctor no se preocupa por la reputación de nadie y además tiene mil recursos. Si Julieta se relaciona con otro hombre antes de divorciarse, cualquiera con mala intención lo usará para destruir su nombre. ¿Y tú qué podrías hacer entonces? 3 Mauricio bajó la mirada.
Jimena seguía furiosa.
—A Guadalupe no le importa en lo más mínimo la reputación de Julieta. Lo único que quiere es verla 2/5 con otro hombre cuanto antes, arruinarle la imagen y obligar a Héctor a divorciarse. 2 Mauricio intentó defenderla con cautela.
—¿No crees que estás exagerando? Al final, sigue siendo la madre de Julieta.
Jimena le lanzó una mirada fulminante.
Mauricio no se atrevió a decir una palabra más.
—¿Tú de verdad crees que hoy la ve como hija? Para ella, tú y Julieta solo son un obstáculo.
Mauricio trató de calmarla.

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