Capítulo 474 Leonardo dijo:
—¿Ah, sí? Entonces esperaré para verlo.
—Lo que no sé es si Héctor va a castigar a Adriana por Bianca. En verdad, mientras más pura parece una mujer, más cruel puede llegar a ser su corazón.
2 Adriana era la hermana querida de Jairo, y ahora Héctor no quería divorciarse de Bianca.
Entre Adriana y Bianca, ¿a quién terminaría eligiendo?—En todo caso, esto basta para arruinarle el día.
¿Todavía no han encontrado nada sobre Jairo? La investigación sobre la identidad de Jairo no avanzaba.
Sospechaba que Héctor estaba bloqueando el camino.
Después de todo, su influencia en Monteluz no era algo que pudiera subestimarse.
Había intentado sacarle algo a Adriana, pero ella se mostró cautelosa al respecto.
Eso demostraba que Jairo, sin duda, escondía algún secreto.
—Por ahora no tenemos información sobre Jairo.
Necesitaremos más tiempo.
*** Julieta no sabía cuánto tiempo había permanecido inconsciente.
Poco a poco, su conciencia volvió.
Abrió los ojos lentamente y solo sintió un dolor intenso en la cabeza.
Sus pestañas temblaron antes de abrirse por completo.
Lo primero que vio fue un techo conocido.
Antes de que pudiera entender qué ocurría, escuchó la voz de Sofía.
—¡Mamá!
Su visión se fue aclarando.
Al girar la cabeza, vio el rostro de Sofía, lleno de preocupación.
—Mamá, por fin despertaste. ¿Te duele algo? Yo te doy un masajito.
Estaba en Costa Dorada.
En la habitación de Sofía.
Julieta levantó la mano con debilidad y acarició la mejilla de Sofía.
Su voz sonó débil, pero intentó tranquilizarla:
—Estoy bien.
El dolor que antes sentía, como si miles de hormigas le devoraran el cuerpo, ya había desaparecido.
Solo le quedaba una debilidad extrema.
En ese momento quería ir al baño.
Apoyándose con dificultad, empezó a incorporarse.
Sofía quiso ayudarla, pero era demasiado pequeña y no tenía fuerza.
—Papá.
Apenas Sofía lo llamó, Héctor empujó la puerta y entró.

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