Héctor subió al segundo piso y se detuvo frente a la habitación de Julieta.
Tocó la puerta, pero no obtuvo respuesta, así que abrió y entró.
La luz estaba encendida y Julieta permanecía acostada en la cama.
Héctor se acercó y se sentó al borde.
Al verla recostada de lado, con el ceño fruncido y el rostro pálido, su mirada se ensombreció de inmediato.
Extendió los brazos para levantarla.
Julieta abrió los ojos de golpe y, al descubrirlo frente a ella, intentó apartarlo con las manos.
—¿Qué haces aquí?
A pesar de su rechazo, Héctor la levantó por la fuerza y la sentó sobre sus piernas.
Bajó la mirada hacia ella y alzó lentamente una mano. Con el pulgar, le secó la humedad de la comisura del ojo.
—¿Qué te duele?
Julieta bajó la mirada y volvió el rostro hacia otro lado, intentando apartarse de él.
Héctor no tenía intención de soltarla. Suavizó el tono.
—¿Qué pasó?
Julieta respiró hondo.
—Divorciémonos.
Héctor clavó los ojos en ella y le sujetó la barbilla.
Ejerció un poco de fuerza, obligándola a levantar el rostro y encontrarse con su mirada oscura y penetrante, como si pudiera ver a través de ella.
—¿Por qué vuelves a decir eso de repente? ¿Qué ocurrió?
Julieta giró la cabeza y se negó a responder.
Su respiración era pesada y su pecho subía y bajaba con mayor rapidez de lo normal.
Todo su cuerpo reflejaba una profunda debilidad y agotamiento.
Héctor le soltó la barbilla y se limitó a mantenerla entre sus brazos.
Julieta permaneció en silencio, apoyada contra su pecho.
Jimena y Mauricio estaban afuera de la habitación.
Mauricio levantó la mano para abrir la puerta, pero Jimena lo detuvo.
—Espera un poco más.
Mauricio retiró la mano.
Su expresión era terrible y comenzó a caminar de un lado a otro frente a la puerta.
Dentro de la recámara no se escuchaba nada.
Héctor seguía abrazando a Julieta.
Después de un largo rato, bajó la cabeza y le dio un beso en la coronilla.
Se apresuró a acercarse y le abrió la puerta trasera del carro.
Héctor se inclinó y subió.
Miguel ocupó el asiento del conductor y arrancó.
Héctor ordenó:
—Investiga qué ocurrió con Altum Technologies.
Miguel se quedó desconcertado por un instante.
Percibía que Héctor no estaba de buen humor, así que no se atrevió a hacer preguntas.
—Sí.
Había que reconocer que Julieta sabía cómo influir en él.
Apenas se había recuperado de aquella enfermedad y ya había conseguido que Héctor se preocupara todavía más por ella.
***
Dentro de la recámara, Jimena se sentó al borde de la cama y posó una mano sobre las cobijas.
—Julieta —la llamó con suavidad.
Ella permaneció inmóvil.
Su voz apagada salió desde debajo de las cobijas:
—Mamá, estoy bien. Quiero descansar un rato. Déjame sola, por favor.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera)
Muy buena, pero muchos. Capítulos bloqueados...
Realmente esta novela es toda una contradicción. Entiendo que la autora que aparece es la traductora, pero realmente no entiendo el propósito de la novela, creo que la aurora se perdió. Primero, Julieta enamorada de Hector, se presta para estar con El, cuando fue drogado. Hector, no tenia planes de casarse y lo tiene que hacer porque Julieta esta embarazada. Héctor frustrado y tan perfecto, no sumo lidiar con esa situación y la trató malísimo, mas sin embargo le da la oportunidad cuando nace la bebe, pero Julieta lo rechaza. Se va del Pais por 5 años, regresa para divorciarse y no lo hace. La autora refleja los cambios solo a nivel fisico y profesional, pero con debilidades en la parte personal y del trato con los demas. Tengo toda la novela leyendo el maltrato de Julieta hacia Hector, pero es una marioneta de los demas: Parate, siéntate, come, duerme, ve , quedate, divorciate!, Dios!. Y lo que realmente se ofrece todo el tiempo es el gran rencor que Julieta le tiene a Hector. Ojo, que el personaje de Héctor que es tan criticado, es genuine, real y ademas algo que no le reconocen, que a podido tratar mal a Julieta al principio, pero se dedico en cuerpo y alma a criar a su hija y algo importante, nunca le habló mal a su hija de su mamá, mas bien alimentó un buen recuerdo de su madre, y es por eso que Sofia ( otro personaje que es el mejor) es así de amorosa con Julieta. Muy por el contrario de Julieta, que lo que decide fue hacer el papel de la victima. Una recomendación a la autora o no sé si ya está el final, pero que no se destaque tanto lo fisico, el dinero y los negocios, sino el verdadero sentimiento del perdon y de la union de las familias. Como es posible que se destaque la desvinculacion de la madre de Julieta con Ella, y con sus otros hermanos? Y nadie le aconseja a Julieta que hable con todos ellos y arreglen la situación, ya que eso es paz para el alma. Aqui pareciera que Dios no exists, que el Amor no existe, que el respeto no existe. Las novelas, así sean de romance deben dejar un mensaje edificante y positivo. Aqui todo es rencor, trampa, mala intención. Todos los hombres enamorados de Julieta y Todas las mujeres enamoradas de Hector, Dios! El problema de Julieta, no es que Hector la trato mal, fue el abandono de su madre y la separacion de sus padres, por eso el problema de conexión con los verdaderos afectos y lo mismo le sucede a Jairo. Realmente espero que esta novela tenga un buen final, y de verdad el mejor de seria, que se reconciliara con Héctor, que ambos se hablen con la verdad, reconozcan sus errores, pero tambien reconozcan sus virtudes, y sigan adelante con su familia, que es lo mas importante....
Se supone que era una empresaria exitosa q es capaz de tomar decisiones y no puede decirle no a su familia y amigos, que esta por encima de su hija. En serio, la empatía que sentía por ella, se fue toda....
Me molesta Julieta por indecisa, obvio que tiene sentimientos por Hector; nadie se acuesta una y otra vez con alguien que no quiere. Le falta carácter para pelear por su familia desde el inicio. Es egoísta siempre piensa en ella. Esta novela refleja el diario vivir de un hombre en la vida real. Salió embarazada se quiso casar, se caso y aunque no la paso bien porque obligó a alguien a casarse tampoco podía obligarlo a amarlo. Cuando tuvo el bebé, no lo quiso se fue" típico de los hombre" le importo ella aunque Hector le llamo para que acompañará a la bebé lo ignoro e hizo su vida. Pasan años, vuelve, se acerca a la niña, pero no acepta la responsabilidad, solo piensa en ella. Aquí víctima solo Sofia, Hector a pesar de su carácter dejó su ego de lado por complacer a su hija, "el típico rol de la mujer", 0 mujeres e incluso ha aprendido a ser humano por complacer a la niña. Juliette al contrario, dice que no lo quiere, pero disfruta la cama, sale embarazada de un 2do niño y lo habla con Carlos, otro migajero que detesto, Acaso no debería hablarle con Hecto. Solo espero que la escritora no se vaya por el lado del aborto porque dejo de leerla. Estaría nuevamente mostrando el rol típico del hombre que le pide a la mujer que no la quiere y que aborte. Aquí Julieta tendrá la excusa de que su cuerpo es suyo y si pase que decepcionante porque la verdad no importa quien realice el acto sea hombre o mujer. Eso se llama ser egoístas y nunca pensar en los que realmente sufren, en este caso Sofia y el bebé por nacer. Yo siendo Julieta, no escucho a nadie, solo pensaría en mi como mujer, si me gusta Hector me quedo con él, me enfrento al mundo de su brazo, no permitiría qué un tercero se meta en la relación, hablaría con él de frente. La verdad ya me cansa su papel de víctima, y estoy de acuerdo si quiere vivir lejos de Hector qué lo haga, pero que no se quejo cuando Hector la deje de lado y se case porque quiera o no ella perdió los derechos legales sobre Sofia. Si él se casa la niña dejará de convivir por ella y no porque Hector la vaya a negar es porque según leo esta historia es de origen asiático y ellos tienen otra tradición. Los hijos no dejan su casa, si se separan se quedan con la familia paterna y así será....