Capítulo 482 Guadalupe marcó otro número.
La llamada se conectó.
—¿Cómo va lo de Ramiro?
Nadie se había atrevido jamás a humillarla de esa manera.
¿Qué se creía Jimena?
—Están muy alerta. Tienen a alguien siguiendo a Ramiro todo el tiempo, así que él no ha tenido oportunidad de acercarse a Jimena.
El rostro de Guadalupe se volvió sombrío.
Si no se sacaba esa espina, no iba a poder ni comer a gusto ni pegar el ojo.
*** Esa noche, a las seis.
Jairo salió del edificio de la empresa y, apenas llegó al lobby, vio una figura sentada en la zona de descanso.
Sus pasos se detuvieron de golpe.
La mano que llevaba dentro del bolsillo se cerró sin que se diera cuenta, y por un instante su mente quedó en blanco.
Mauricio también lo vio y se levantó lentamente.
Jairo había crecido. Había cambiado.
Pero Mauricio lo reconoció de inmediato.
Ese era su hijo.
En ese instante, los ojos se le enrojecieron.
Jairo permaneció de pie en el mismo lugar.
Durante un largo rato, sus pies no pudieron moverse.
Algunos empleados que salían del trabajo lo saludaron, pero él no escuchó nada.
Ellos se sintieron confundidos, aunque solo pudieron marcharse en silencio.
Diez minutos después, Jairo y Mauricio estaban sentados frente a frente en un restaurante cercano a la empresa.
Aunque eran padre e hijo, después de tantos años, por un momento ninguno supo qué decir.
Ninguno supo cuánto tiempo pasó en silencio hasta que Mauricio habló primero, rompiendo aquella atmósfera pesada.
—Jairo, ¿ya te casaste?
Jairo respondió:
—Todavía no. Principalmente porque he estado muy ocupado con el trabajo.
Su voz se suavizó, como la de un hijo respondiendo con seriedad a la pregunta de su padre.
—Ya no eres tan joven. El trabajo es importante, pero tampoco puedes seguir posponiendo el matrimonio. Debes tomarlo en cuenta.
Jairo asintió.
—Lo haré.
Mauricio asintió suavemente.
—¿Viniste porque mamá te pidió que me buscaras?
Era evidente que ellos ya se habían visto mucho antes, pero Guadalupe nunca se lo había mencionado.
Hasta ahora había tomado la iniciativa de hablarle de ello.
¿Cómo no iba a saber Jairo qué pretendía Guadalupe?
Mauricio lo miró, respiró hondo y dijo:
—Yo fui quien le preguntó. Al saber que estabas en Monteluz, también quise verte.
Mauricio seguía siendo el mismo de antes.
Cuando mentía, la mirada se le volvía inestable.
Pero Jairo no lo desenmascaró.
De pronto, preguntó:
—¿Alguna vez odiaste a mamá?
Mauricio apretó los dedos y negó con la cabeza.
—Para empezar, que Guadalupe se casara conmigo ya era una injusticia para ella. Que aceptara hacerlo fue más de lo que yo podía pedir. Tal vez ese fue nuestro destino. No quiero culpar a nadie. Solo siento que les fallé a ti y a Julieta.
Al pensar en cómo quedó Julieta en aquel entonces, Jairo seguramente tampoco la había pasado bien.
El corazón se le apretó con dolor y no pudo evitar soltar un sollozo.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera)
Muy buena, pero muchos. Capítulos bloqueados...
Realmente esta novela es toda una contradicción. Entiendo que la autora que aparece es la traductora, pero realmente no entiendo el propósito de la novela, creo que la aurora se perdió. Primero, Julieta enamorada de Hector, se presta para estar con El, cuando fue drogado. Hector, no tenia planes de casarse y lo tiene que hacer porque Julieta esta embarazada. Héctor frustrado y tan perfecto, no sumo lidiar con esa situación y la trató malísimo, mas sin embargo le da la oportunidad cuando nace la bebe, pero Julieta lo rechaza. Se va del Pais por 5 años, regresa para divorciarse y no lo hace. La autora refleja los cambios solo a nivel fisico y profesional, pero con debilidades en la parte personal y del trato con los demas. Tengo toda la novela leyendo el maltrato de Julieta hacia Hector, pero es una marioneta de los demas: Parate, siéntate, come, duerme, ve , quedate, divorciate!, Dios!. Y lo que realmente se ofrece todo el tiempo es el gran rencor que Julieta le tiene a Hector. Ojo, que el personaje de Héctor que es tan criticado, es genuine, real y ademas algo que no le reconocen, que a podido tratar mal a Julieta al principio, pero se dedico en cuerpo y alma a criar a su hija y algo importante, nunca le habló mal a su hija de su mamá, mas bien alimentó un buen recuerdo de su madre, y es por eso que Sofia ( otro personaje que es el mejor) es así de amorosa con Julieta. Muy por el contrario de Julieta, que lo que decide fue hacer el papel de la victima. Una recomendación a la autora o no sé si ya está el final, pero que no se destaque tanto lo fisico, el dinero y los negocios, sino el verdadero sentimiento del perdon y de la union de las familias. Como es posible que se destaque la desvinculacion de la madre de Julieta con Ella, y con sus otros hermanos? Y nadie le aconseja a Julieta que hable con todos ellos y arreglen la situación, ya que eso es paz para el alma. Aqui pareciera que Dios no exists, que el Amor no existe, que el respeto no existe. Las novelas, así sean de romance deben dejar un mensaje edificante y positivo. Aqui todo es rencor, trampa, mala intención. Todos los hombres enamorados de Julieta y Todas las mujeres enamoradas de Hector, Dios! El problema de Julieta, no es que Hector la trato mal, fue el abandono de su madre y la separacion de sus padres, por eso el problema de conexión con los verdaderos afectos y lo mismo le sucede a Jairo. Realmente espero que esta novela tenga un buen final, y de verdad el mejor de seria, que se reconciliara con Héctor, que ambos se hablen con la verdad, reconozcan sus errores, pero tambien reconozcan sus virtudes, y sigan adelante con su familia, que es lo mas importante....
Se supone que era una empresaria exitosa q es capaz de tomar decisiones y no puede decirle no a su familia y amigos, que esta por encima de su hija. En serio, la empatía que sentía por ella, se fue toda....
Me molesta Julieta por indecisa, obvio que tiene sentimientos por Hector; nadie se acuesta una y otra vez con alguien que no quiere. Le falta carácter para pelear por su familia desde el inicio. Es egoísta siempre piensa en ella. Esta novela refleja el diario vivir de un hombre en la vida real. Salió embarazada se quiso casar, se caso y aunque no la paso bien porque obligó a alguien a casarse tampoco podía obligarlo a amarlo. Cuando tuvo el bebé, no lo quiso se fue" típico de los hombre" le importo ella aunque Hector le llamo para que acompañará a la bebé lo ignoro e hizo su vida. Pasan años, vuelve, se acerca a la niña, pero no acepta la responsabilidad, solo piensa en ella. Aquí víctima solo Sofia, Hector a pesar de su carácter dejó su ego de lado por complacer a su hija, "el típico rol de la mujer", 0 mujeres e incluso ha aprendido a ser humano por complacer a la niña. Juliette al contrario, dice que no lo quiere, pero disfruta la cama, sale embarazada de un 2do niño y lo habla con Carlos, otro migajero que detesto, Acaso no debería hablarle con Hecto. Solo espero que la escritora no se vaya por el lado del aborto porque dejo de leerla. Estaría nuevamente mostrando el rol típico del hombre que le pide a la mujer que no la quiere y que aborte. Aquí Julieta tendrá la excusa de que su cuerpo es suyo y si pase que decepcionante porque la verdad no importa quien realice el acto sea hombre o mujer. Eso se llama ser egoístas y nunca pensar en los que realmente sufren, en este caso Sofia y el bebé por nacer. Yo siendo Julieta, no escucho a nadie, solo pensaría en mi como mujer, si me gusta Hector me quedo con él, me enfrento al mundo de su brazo, no permitiría qué un tercero se meta en la relación, hablaría con él de frente. La verdad ya me cansa su papel de víctima, y estoy de acuerdo si quiere vivir lejos de Hector qué lo haga, pero que no se quejo cuando Hector la deje de lado y se case porque quiera o no ella perdió los derechos legales sobre Sofia. Si él se casa la niña dejará de convivir por ella y no porque Hector la vaya a negar es porque según leo esta historia es de origen asiático y ellos tienen otra tradición. Los hijos no dejan su casa, si se separan se quedan con la familia paterna y así será....