Capítulo 508 En el estudio, Héctor miró la hora.
Era medianoche.
Para él, todavía era temprano para dormir.
Tomó un libro y leyó un rato más.
Media hora después, salió del estudio, abrió la puerta y volvió a la recámara.
La habitación estaba completamente a oscuras.
Apenas entró, alcanzó a percibir un aroma suave que antes no pertenecía a ese lugar.
Encendió una lámpara de luz cálida.
De inmediato vio el bulto sobre la cama.
Julieta dormía de lado, hacia la ventana, dejando un amplio espacio libre detrás de ella.
En aquella cama inmensa, su cuerpo parecía todavía más pequeño.
Héctor se quedó de pie mirándola.
Después de un par de segundos, aminoró el paso, se acercó y se sentó al borde de la cama.
Observó el rostro tranquilo de Julieta mientras dormía.
De pronto, extendió la mano y, con sus dedos largos, apartó con suavidad los mechones que le caían sobre la mejilla. 1 Su mirada profunda permaneció fija en el perfil de ella.
No supo cuánto tiempo pasó.
Finalmente, Héctor se levantó y caminó hacia el baño.
Después de que se fue, Julieta, que parecía profundamente dormida, abrió lentamente los ojos.
Su mirada estaba fría y despejada.
Diez minutos después, el colchón se hundió claramente detrás de ella, acompañado por el aroma que pertenecía a Héctor.
Julieta sintió con claridad el gran espacio que quedaba entre los dos.
La luz se apagó, y toda la recámara quedó sumida en la oscuridad.
A la mañana siguiente, cuando Julieta despertó medio aturdida, percibió movimiento en la cama.
Abrió los ojos poco a poco.
Su vista todavía estaba algo borrosa, pero alcanzó a ver a Héctor levantando la cobija para salir de la cama.
Héctor la vio.
Bajo la luz tenue, su mirada parecía suave.
—Te desperté. Todavía es temprano, sigue durmiendo.
Julieta se dio la vuelta.
Héctor bajó de la cama, rodeó hasta el otro lado y le acomodó la cobija.
—Voy a traer a Sofía.
Julieta asintió levemente.
Al salir de la recámara, Héctor salió también y extendió la mano para tomar la mochila de Sofía.
—Dámela.
Julieta se la entregó.
Sofía, feliz, tomó de la mano a Julieta y a Héctor para bajar juntos las escaleras.
Antes de llegar abajo, Julieta vio a una mujer sentada en el sofá de la sala.
Era Adriana.
Había pasado algún tiempo, y aquella mujer que antes lucía radiante ahora se veía mucho más demacrada.
Julieta se detuvo de golpe, aún sujetando la mano de Sofía, y la miró con frialdad.
Sofía preguntó confundida:
—Mamá, ¿qué pasa?
Adriana vio a la familia de tres de pie en el piso de arriba, y en sus ojos apareció al instante un odio que parecía calarle hasta los huesos.
Pero pronto contuvo sus emociones y miró en dirección a Héctor con los ojos llenos de lágrimas.
Julieta giró la cabeza hacia Héctor. Una curva burlona apareció en sus labios.
Luego le dijo a Sofía:
—Tú vuelve primero a tu cuarto.
No quería que Sofía viera a Adriana.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera)
Muy buena, pero muchos. Capítulos bloqueados...
Realmente esta novela es toda una contradicción. Entiendo que la autora que aparece es la traductora, pero realmente no entiendo el propósito de la novela, creo que la aurora se perdió. Primero, Julieta enamorada de Hector, se presta para estar con El, cuando fue drogado. Hector, no tenia planes de casarse y lo tiene que hacer porque Julieta esta embarazada. Héctor frustrado y tan perfecto, no sumo lidiar con esa situación y la trató malísimo, mas sin embargo le da la oportunidad cuando nace la bebe, pero Julieta lo rechaza. Se va del Pais por 5 años, regresa para divorciarse y no lo hace. La autora refleja los cambios solo a nivel fisico y profesional, pero con debilidades en la parte personal y del trato con los demas. Tengo toda la novela leyendo el maltrato de Julieta hacia Hector, pero es una marioneta de los demas: Parate, siéntate, come, duerme, ve , quedate, divorciate!, Dios!. Y lo que realmente se ofrece todo el tiempo es el gran rencor que Julieta le tiene a Hector. Ojo, que el personaje de Héctor que es tan criticado, es genuine, real y ademas algo que no le reconocen, que a podido tratar mal a Julieta al principio, pero se dedico en cuerpo y alma a criar a su hija y algo importante, nunca le habló mal a su hija de su mamá, mas bien alimentó un buen recuerdo de su madre, y es por eso que Sofia ( otro personaje que es el mejor) es así de amorosa con Julieta. Muy por el contrario de Julieta, que lo que decide fue hacer el papel de la victima. Una recomendación a la autora o no sé si ya está el final, pero que no se destaque tanto lo fisico, el dinero y los negocios, sino el verdadero sentimiento del perdon y de la union de las familias. Como es posible que se destaque la desvinculacion de la madre de Julieta con Ella, y con sus otros hermanos? Y nadie le aconseja a Julieta que hable con todos ellos y arreglen la situación, ya que eso es paz para el alma. Aqui pareciera que Dios no exists, que el Amor no existe, que el respeto no existe. Las novelas, así sean de romance deben dejar un mensaje edificante y positivo. Aqui todo es rencor, trampa, mala intención. Todos los hombres enamorados de Julieta y Todas las mujeres enamoradas de Hector, Dios! El problema de Julieta, no es que Hector la trato mal, fue el abandono de su madre y la separacion de sus padres, por eso el problema de conexión con los verdaderos afectos y lo mismo le sucede a Jairo. Realmente espero que esta novela tenga un buen final, y de verdad el mejor de seria, que se reconciliara con Héctor, que ambos se hablen con la verdad, reconozcan sus errores, pero tambien reconozcan sus virtudes, y sigan adelante con su familia, que es lo mas importante....
Se supone que era una empresaria exitosa q es capaz de tomar decisiones y no puede decirle no a su familia y amigos, que esta por encima de su hija. En serio, la empatía que sentía por ella, se fue toda....
Me molesta Julieta por indecisa, obvio que tiene sentimientos por Hector; nadie se acuesta una y otra vez con alguien que no quiere. Le falta carácter para pelear por su familia desde el inicio. Es egoísta siempre piensa en ella. Esta novela refleja el diario vivir de un hombre en la vida real. Salió embarazada se quiso casar, se caso y aunque no la paso bien porque obligó a alguien a casarse tampoco podía obligarlo a amarlo. Cuando tuvo el bebé, no lo quiso se fue" típico de los hombre" le importo ella aunque Hector le llamo para que acompañará a la bebé lo ignoro e hizo su vida. Pasan años, vuelve, se acerca a la niña, pero no acepta la responsabilidad, solo piensa en ella. Aquí víctima solo Sofia, Hector a pesar de su carácter dejó su ego de lado por complacer a su hija, "el típico rol de la mujer", 0 mujeres e incluso ha aprendido a ser humano por complacer a la niña. Juliette al contrario, dice que no lo quiere, pero disfruta la cama, sale embarazada de un 2do niño y lo habla con Carlos, otro migajero que detesto, Acaso no debería hablarle con Hecto. Solo espero que la escritora no se vaya por el lado del aborto porque dejo de leerla. Estaría nuevamente mostrando el rol típico del hombre que le pide a la mujer que no la quiere y que aborte. Aquí Julieta tendrá la excusa de que su cuerpo es suyo y si pase que decepcionante porque la verdad no importa quien realice el acto sea hombre o mujer. Eso se llama ser egoístas y nunca pensar en los que realmente sufren, en este caso Sofia y el bebé por nacer. Yo siendo Julieta, no escucho a nadie, solo pensaría en mi como mujer, si me gusta Hector me quedo con él, me enfrento al mundo de su brazo, no permitiría qué un tercero se meta en la relación, hablaría con él de frente. La verdad ya me cansa su papel de víctima, y estoy de acuerdo si quiere vivir lejos de Hector qué lo haga, pero que no se quejo cuando Hector la deje de lado y se case porque quiera o no ella perdió los derechos legales sobre Sofia. Si él se casa la niña dejará de convivir por ella y no porque Hector la vaya a negar es porque según leo esta historia es de origen asiático y ellos tienen otra tradición. Los hijos no dejan su casa, si se separan se quedan con la familia paterna y así será....