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La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera) romance Capítulo 510

Capítulo 510 Jairo dejó el asunto hasta ahí y no dijo nada más.

Estaba a punto de marcharse cuando Guadalupe habló de pronto:

—Tu hermana ha sufrido una humillación enorme.

Tú que tanto la quieres, ¿no deberías exigir una explicación por ella?

Jairo se detuvo. Miró a Guadalupe y dijo con voz grave:

—¿Y a quién crees que debería pedirle cuentas? ¿A Héctor, a Simón, a Carlos o a la esposa de Héctor?

Guadalupe lo miró y preguntó con seriedad:

—Para ti, ¿lo más importante siempre han sido tus propios intereses?

Al escucharla, la expresión de Jairo se volvió indiferente.

—¿Y alguna vez te ha importado lo que yo quiero?

1/5 Guadalupe se quedó aturdida. Por un momento, no supo qué responder.

Jairo apartó la mirada con frialdad y se marchó a grandes pasos.

Guadalupe lo llamó:

—¡Jairo!

Jairo no se detuvo.

Subió al carro, y el chofer arrancó, alejándose de la residencia.

Al mediodía, recibió un mensaje de Guadalupe.

"Jairo, perdóname. Últimamente he estado de mal humor y hace rato dije cosas que no debía. Sé que me equivoqué." Jairo se quedó mirando el mensaje durante largo rato, sin que nadie pudiera saber qué pasaba por su mente en ese momento.

Dejó el celular a un lado y no respondió.

Entonces recibió una llamada de Mauricio. Iba a llevarle el almuerzo.

—Ahora no estoy ocupado. Sube directamente.

2/5 En recepción ya sabían quién era Mauricio, así que no se atrevieron a tratarlo con descuido.

Cuando Mauricio entró al edificio de la empresa, dentro de un carro estacionado no muy lejos, alguien lo observaba a través del cristal.

*** Después de comer, Julieta recibió una llamada de Sergio.

En la víspera de Año Nuevo, Julieta y Sergio volvieron juntos a la escuela.

Julieta donaría la misma cantidad que Sergio. 1 A las tres de la tarde en punto, se llevó a cabo la ceremonia de donación.

Julieta dio un discurso.

Al mismo tiempo, en la entrada del recinto, el 4/5 director acompañaba a Héctor.

Él había sido invitado ese día a la celebración del aniversario de la escuela, pero por algunos asuntos había llegado un poco tarde.

Al ver a Julieta hablando sobre el escenario, el director no pudo evitar suspirar con nostalgia.

—El tiempo pasa de verdad muy rápido. No sé si todavía recuerdes aquel año en que volviste a tu alma mater. Fue Julieta quien te entregó las flores.

Ya creció tanto... y ahora vuelve a la escuela para ser un ejemplo para los estudiantes.

Al escuchar esas palabras del director, Héctor posó la mirada en Julieta, y sus pensamientos empezaron a alejarse poco a poсо.

De pronto dijo:

—Recuerdo que ese día cayó una nevada muy fuerte.

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