Capítulo 523
Héctor llegó a Mirador de la Sierra.
Al entrar en la sala, todo estaba completamente a oscuras.
De inmediato lo envolvió un fuerte olor a alcohol mezclado con el humo penetrante del cigarro.
Miró hacia el sofá y, en medio de la oscuridad, apenas distinguió a Jairo sentado en el piso, recargado contra él.
Fue a encender la luz.
La sala entera se iluminó al instante.
Jairo estaba desplomado sobre la alfombra, con la cabeza echada hacia atrás contra el sofá.
Se veía derrotado, abatido, como si le hubieran arrancado el alma.
Sobre la mesa y en el piso había botellas vacías y colillas esparcidas.
En todos los años que llevaba conociendo a Jairo, Héctor nunca lo había visto perder la compostura de una manera tan dolorosa.
Ni siquiera en aquellos años en que estuvo bajo el control de la familia Quintana había mostrado jamás emoción alguna.
Desde el momento en que Héctor supo que Julieta era la hermana que Jairo había extrañado durante tanto tiempo, ya había previsto que llegaría un día como ese.
Por eso uno nunca debía poner el corazón en sentimientos que no podía controlar.
O, mejor dicho, desde el principio no debía entregar sus sentimientos a nadie, porque los sentimientos humanos eran demasiado frágiles y baratos. Antes, él de verdad no entendía el comportamiento de Jairo.
Después de tantos años separados, cualquier sentimiento profundo del pasado seguramente ya habría sido desgastado por el tiempo hasta volverse vulnerable.
Pero desde que tuvo a Sofía, podía entender un poco a Jairo.
Héctor caminó hacia él, se sentó en el sofá y bajó la mirada.
—Esto de verdad no parece propio de ti. Sufrir así no va a resolver nada.
Jairo abrió lentamente los ojos.
Los tenía cansados y enrojecidos.
Lo miró y preguntó:
—¿Por qué volviste?
Héctor respondió:
—Más o menos imaginé en qué estado estarías. Si no venía, ibas a pasar la noche aquí, borracho.
Jairo se inclinó con dificultad y extendió la mano para tomar una botella, pero todas estaban vacías.
Volvió a recargarse sin fuerzas, tomó un cigarro, lo encendió, aspiró profundamente y soltó el humo.
—Quiero estar solo. Vete.
Héctor dijo:
—Cuando termines ese cigarro, te llevo arriba para que descanses.
Héctor lo ayudó por la fuerza a recostarse en el sofá.
Luego sacó el celular y llamó a una ambulancia. Después fue a la cocina y le sirvió un vaso de agua tibia.
Para entonces, Jairo ya estaba tan mal que tenía la frente cubierta de sudor frío.
Héctor dijo:
—Toma un poco de agua primero. Jairo giró la cabeza hacia un lado.
Héctor preguntó:
—¿Quieres que te obligue a beberla?
Jairo lo miró fijamente.
Al final, extendió la mano, tomó el vaso y bebió un poco.
Diez minutos después, llegó la ambulancia.
Jairo fue llevado al hospital para recibir suero.
Héctor llamó a Julieta.
Julieta contestó, pero no dijo nada.
Héctor habló:
—Esta noche volveré más tarde.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera)
Muy buena, pero muchos. Capítulos bloqueados...
Realmente esta novela es toda una contradicción. Entiendo que la autora que aparece es la traductora, pero realmente no entiendo el propósito de la novela, creo que la aurora se perdió. Primero, Julieta enamorada de Hector, se presta para estar con El, cuando fue drogado. Hector, no tenia planes de casarse y lo tiene que hacer porque Julieta esta embarazada. Héctor frustrado y tan perfecto, no sumo lidiar con esa situación y la trató malísimo, mas sin embargo le da la oportunidad cuando nace la bebe, pero Julieta lo rechaza. Se va del Pais por 5 años, regresa para divorciarse y no lo hace. La autora refleja los cambios solo a nivel fisico y profesional, pero con debilidades en la parte personal y del trato con los demas. Tengo toda la novela leyendo el maltrato de Julieta hacia Hector, pero es una marioneta de los demas: Parate, siéntate, come, duerme, ve , quedate, divorciate!, Dios!. Y lo que realmente se ofrece todo el tiempo es el gran rencor que Julieta le tiene a Hector. Ojo, que el personaje de Héctor que es tan criticado, es genuine, real y ademas algo que no le reconocen, que a podido tratar mal a Julieta al principio, pero se dedico en cuerpo y alma a criar a su hija y algo importante, nunca le habló mal a su hija de su mamá, mas bien alimentó un buen recuerdo de su madre, y es por eso que Sofia ( otro personaje que es el mejor) es así de amorosa con Julieta. Muy por el contrario de Julieta, que lo que decide fue hacer el papel de la victima. Una recomendación a la autora o no sé si ya está el final, pero que no se destaque tanto lo fisico, el dinero y los negocios, sino el verdadero sentimiento del perdon y de la union de las familias. Como es posible que se destaque la desvinculacion de la madre de Julieta con Ella, y con sus otros hermanos? Y nadie le aconseja a Julieta que hable con todos ellos y arreglen la situación, ya que eso es paz para el alma. Aqui pareciera que Dios no exists, que el Amor no existe, que el respeto no existe. Las novelas, así sean de romance deben dejar un mensaje edificante y positivo. Aqui todo es rencor, trampa, mala intención. Todos los hombres enamorados de Julieta y Todas las mujeres enamoradas de Hector, Dios! El problema de Julieta, no es que Hector la trato mal, fue el abandono de su madre y la separacion de sus padres, por eso el problema de conexión con los verdaderos afectos y lo mismo le sucede a Jairo. Realmente espero que esta novela tenga un buen final, y de verdad el mejor de seria, que se reconciliara con Héctor, que ambos se hablen con la verdad, reconozcan sus errores, pero tambien reconozcan sus virtudes, y sigan adelante con su familia, que es lo mas importante....
Se supone que era una empresaria exitosa q es capaz de tomar decisiones y no puede decirle no a su familia y amigos, que esta por encima de su hija. En serio, la empatía que sentía por ella, se fue toda....
Me molesta Julieta por indecisa, obvio que tiene sentimientos por Hector; nadie se acuesta una y otra vez con alguien que no quiere. Le falta carácter para pelear por su familia desde el inicio. Es egoísta siempre piensa en ella. Esta novela refleja el diario vivir de un hombre en la vida real. Salió embarazada se quiso casar, se caso y aunque no la paso bien porque obligó a alguien a casarse tampoco podía obligarlo a amarlo. Cuando tuvo el bebé, no lo quiso se fue" típico de los hombre" le importo ella aunque Hector le llamo para que acompañará a la bebé lo ignoro e hizo su vida. Pasan años, vuelve, se acerca a la niña, pero no acepta la responsabilidad, solo piensa en ella. Aquí víctima solo Sofia, Hector a pesar de su carácter dejó su ego de lado por complacer a su hija, "el típico rol de la mujer", 0 mujeres e incluso ha aprendido a ser humano por complacer a la niña. Juliette al contrario, dice que no lo quiere, pero disfruta la cama, sale embarazada de un 2do niño y lo habla con Carlos, otro migajero que detesto, Acaso no debería hablarle con Hecto. Solo espero que la escritora no se vaya por el lado del aborto porque dejo de leerla. Estaría nuevamente mostrando el rol típico del hombre que le pide a la mujer que no la quiere y que aborte. Aquí Julieta tendrá la excusa de que su cuerpo es suyo y si pase que decepcionante porque la verdad no importa quien realice el acto sea hombre o mujer. Eso se llama ser egoístas y nunca pensar en los que realmente sufren, en este caso Sofia y el bebé por nacer. Yo siendo Julieta, no escucho a nadie, solo pensaría en mi como mujer, si me gusta Hector me quedo con él, me enfrento al mundo de su brazo, no permitiría qué un tercero se meta en la relación, hablaría con él de frente. La verdad ya me cansa su papel de víctima, y estoy de acuerdo si quiere vivir lejos de Hector qué lo haga, pero que no se quejo cuando Hector la deje de lado y se case porque quiera o no ella perdió los derechos legales sobre Sofia. Si él se casa la niña dejará de convivir por ella y no porque Hector la vaya a negar es porque según leo esta historia es de origen asiático y ellos tienen otra tradición. Los hijos no dejan su casa, si se separan se quedan con la familia paterna y así será....