Después de la cena, Julieta volvió a la recámara para bañarse y arreglarse.
Cuando Héctor entró, la vio sentada al borde de la cama, aplicándose aceite corporal.
La línea de su espalda era suave, como agua en movimiento, y cada centímetro de su piel desprendía un brillo delicado y seductor.
La mirada de Héctor se volvió más profunda.
Caminó hacia ella y preguntó:
—¿Quieres que te ayude con la espalda?
Julieta alzó los ojos hacia él.
—Vaya, ahora sí tienes tiempo para estas cosas.
Héctor curvó los labios.
—Me da gusto servirte.
Al final, Julieta le entregó el aceite y le advirtió:
—No te pases.
Héctor recibió el frasco.
—Con lo difícil que fue lograr que aceptaras volver a vivir conmigo, ¿cómo me atrevería a hacerte algo ahora?
—Lo dices como si estuvieras profundamente enamorado de mí.
Héctor solo sonrió.
Julieta se acostó boca abajo en la cama y se cubrió de la cintura hacia abajo con la cobija.
Él se sentó al borde de la cama, se vertió un poco de aceite en la palma y deslizó la mano desde los hombros de Julieta hasta la nuca, bajando poco a poco.
Sobre aquella espalda tersa, una cicatriz de casi diez centímetros resultaba demasiado evidente.
Su mano se detuvo un instante.
—¿Cómo te hiciste esa herida en la espalda?
Julieta no quería hablar de eso.
—No fue nada.
Como ella no quiso decir más, Héctor tampoco insistió.
Mientras le aplicaba el aceite, también le masajeó los hombros y el cuello.
Julieta cerró los ojos y no se movió.
La recámara quedó en completo silencio.
Diez minutos después, Héctor la tapó con la cobija.
Ella seguía boca abajo, sin hacer ningún movimiento.
Héctor se quedó mirándola en silencio, contemplando el perfil tranquilo de Julieta mientras dormía.
No supo cuánto tiempo pasó.
Finalmente, se levantó.
—¿Qué estás haciendo?
Héctor la abrazó con un poco más de fuerza.
Su voz grave y ronca sonó en la oscuridad:
—Vivamos bien juntos y acompañemos a Sofía mientras crece, ¿sí?
En la quietud de la noche, la voz baja de Héctor tenía una fuerza capaz de tentar el corazón.
Pero al escucharlo, en los ojos de Julieta no apareció la menor fluctuación.
Héctor la abrazó así hasta quedarse dormido, sin hacer nada más.
Sin embargo, a las cuatro de la madrugada se levantó, fue a darse una ducha fría y luego se dirigió directamente al gimnasio.
A las seis, Julieta ya estaba despierta.
Se recargó contra la cabecera y revisó las noticias en su celular.
Cuando Héctor entró y la vio levantada, preguntó:
—Todavía no amanece. ¿Por qué despertaste tan temprano? ¿No quieres dormir un poco más?
—No pude dormir.
Héctor se acercó y se sentó al borde de la cama.
—Mañana empiezan tus vacaciones. Todavía faltan diez días para el Día de la Candelaria. ¿Qué te parece si llevamos a Sofía de viaje a Luminaria? Podemos volver antes de esa fecha. Ella ya había dicho que quería ir a jugar allá. Además, parece que la temperatura seguirá bajando, y allá hace más calor.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera)
Muy buena, pero muchos. Capítulos bloqueados...
Realmente esta novela es toda una contradicción. Entiendo que la autora que aparece es la traductora, pero realmente no entiendo el propósito de la novela, creo que la aurora se perdió. Primero, Julieta enamorada de Hector, se presta para estar con El, cuando fue drogado. Hector, no tenia planes de casarse y lo tiene que hacer porque Julieta esta embarazada. Héctor frustrado y tan perfecto, no sumo lidiar con esa situación y la trató malísimo, mas sin embargo le da la oportunidad cuando nace la bebe, pero Julieta lo rechaza. Se va del Pais por 5 años, regresa para divorciarse y no lo hace. La autora refleja los cambios solo a nivel fisico y profesional, pero con debilidades en la parte personal y del trato con los demas. Tengo toda la novela leyendo el maltrato de Julieta hacia Hector, pero es una marioneta de los demas: Parate, siéntate, come, duerme, ve , quedate, divorciate!, Dios!. Y lo que realmente se ofrece todo el tiempo es el gran rencor que Julieta le tiene a Hector. Ojo, que el personaje de Héctor que es tan criticado, es genuine, real y ademas algo que no le reconocen, que a podido tratar mal a Julieta al principio, pero se dedico en cuerpo y alma a criar a su hija y algo importante, nunca le habló mal a su hija de su mamá, mas bien alimentó un buen recuerdo de su madre, y es por eso que Sofia ( otro personaje que es el mejor) es así de amorosa con Julieta. Muy por el contrario de Julieta, que lo que decide fue hacer el papel de la victima. Una recomendación a la autora o no sé si ya está el final, pero que no se destaque tanto lo fisico, el dinero y los negocios, sino el verdadero sentimiento del perdon y de la union de las familias. Como es posible que se destaque la desvinculacion de la madre de Julieta con Ella, y con sus otros hermanos? Y nadie le aconseja a Julieta que hable con todos ellos y arreglen la situación, ya que eso es paz para el alma. Aqui pareciera que Dios no exists, que el Amor no existe, que el respeto no existe. Las novelas, así sean de romance deben dejar un mensaje edificante y positivo. Aqui todo es rencor, trampa, mala intención. Todos los hombres enamorados de Julieta y Todas las mujeres enamoradas de Hector, Dios! El problema de Julieta, no es que Hector la trato mal, fue el abandono de su madre y la separacion de sus padres, por eso el problema de conexión con los verdaderos afectos y lo mismo le sucede a Jairo. Realmente espero que esta novela tenga un buen final, y de verdad el mejor de seria, que se reconciliara con Héctor, que ambos se hablen con la verdad, reconozcan sus errores, pero tambien reconozcan sus virtudes, y sigan adelante con su familia, que es lo mas importante....
Se supone que era una empresaria exitosa q es capaz de tomar decisiones y no puede decirle no a su familia y amigos, que esta por encima de su hija. En serio, la empatía que sentía por ella, se fue toda....
Me molesta Julieta por indecisa, obvio que tiene sentimientos por Hector; nadie se acuesta una y otra vez con alguien que no quiere. Le falta carácter para pelear por su familia desde el inicio. Es egoísta siempre piensa en ella. Esta novela refleja el diario vivir de un hombre en la vida real. Salió embarazada se quiso casar, se caso y aunque no la paso bien porque obligó a alguien a casarse tampoco podía obligarlo a amarlo. Cuando tuvo el bebé, no lo quiso se fue" típico de los hombre" le importo ella aunque Hector le llamo para que acompañará a la bebé lo ignoro e hizo su vida. Pasan años, vuelve, se acerca a la niña, pero no acepta la responsabilidad, solo piensa en ella. Aquí víctima solo Sofia, Hector a pesar de su carácter dejó su ego de lado por complacer a su hija, "el típico rol de la mujer", 0 mujeres e incluso ha aprendido a ser humano por complacer a la niña. Juliette al contrario, dice que no lo quiere, pero disfruta la cama, sale embarazada de un 2do niño y lo habla con Carlos, otro migajero que detesto, Acaso no debería hablarle con Hecto. Solo espero que la escritora no se vaya por el lado del aborto porque dejo de leerla. Estaría nuevamente mostrando el rol típico del hombre que le pide a la mujer que no la quiere y que aborte. Aquí Julieta tendrá la excusa de que su cuerpo es suyo y si pase que decepcionante porque la verdad no importa quien realice el acto sea hombre o mujer. Eso se llama ser egoístas y nunca pensar en los que realmente sufren, en este caso Sofia y el bebé por nacer. Yo siendo Julieta, no escucho a nadie, solo pensaría en mi como mujer, si me gusta Hector me quedo con él, me enfrento al mundo de su brazo, no permitiría qué un tercero se meta en la relación, hablaría con él de frente. La verdad ya me cansa su papel de víctima, y estoy de acuerdo si quiere vivir lejos de Hector qué lo haga, pero que no se quejo cuando Hector la deje de lado y se case porque quiera o no ella perdió los derechos legales sobre Sofia. Si él se casa la niña dejará de convivir por ella y no porque Hector la vaya a negar es porque según leo esta historia es de origen asiático y ellos tienen otra tradición. Los hijos no dejan su casa, si se separan se quedan con la familia paterna y así será....