Después de un largo silencio, Julieta bajó la mirada.
—Si no hay nada más, voy a mi cuarto.
Apenas dio un paso para marcharse, Héctor le sujetó la muñeca con firmeza.
Ella levantó la cabeza de golpe y lo miró.
Héctor estaba a punto de hablar cuando una empleada se acercó apresuradamente.
—Señor Héctor, señora Julieta, Brenda empezó a sentirse mal de repente.
Julieta volvió en sí, retiró el brazo y miró a la empleada.
—¿Qué le pasó?
Bajó de inmediato para ver cómo estaba Brenda.
Brenda se encontraba recostada en la cama.
Le dolía muchísimo la cabeza, tenía el rostro completamente pálido y la frente cubierta de sudor frío.
Julieta ordenó que la llevaran de inmediato al hospital para que la revisaran.
Cuando subieron a Brenda al carro, ella tomó con fuerza la mano de Julieta y habló con dificultad:
—¿Puedes acompañarme al hospital? No quiero ir sola. Heredé los dolores de cabeza de mi mamá. Ella murió así, en el hospital. Yo no quiero...
Las palabras le salieron entrecortadas, como si hubiera agotado todas sus fuerzas al pronunciarlas.
Julieta sintió su mano helada y temblorosa.
Se la apretó con suavidad y respondió:
—Yo te acompaño.
Después subió al carro con ella y se dirigieron al hospital.
Los guardaespaldas las siguieron en otro vehículo.
Héctor permaneció de pie en el balcón de la sala del segundo piso, observando cómo los carros se alejaban poco a poco.
***
Media hora después, llegaron al hospital.
Brenda fue trasladada de inmediato al área de urgencias.
Julieta esperó afuera.
Cuando la sacaron, se acercó a preguntarle al médico por su estado.
—Doctor, ¿cómo está?
—Es una neuralgia hereditaria. Por el momento no es grave, pero tendrá que quedarse hospitalizada dos días en observación.
Julieta se encargó de los trámites de ingreso y dejó a una empleada cuidando a Brenda.
Después salió de la habitación, tomó el elevador para bajar y se dispuso a marcharse.
Un rostro borroso y ensangrentado aparecía frente a ella y la perseguía sin descanso, reclamándole por qué no la había salvado, por qué no la había ayudado.
Justo cuando aquellas manos estaban a punto de atraparla, Julieta gritó:
—¡No!
Abrió los ojos de golpe y comenzó a respirar con dificultad.
En su mirada desorbitada había un terror profundo que no lograba disiparse.
Dentro de la habitación, el doctor estaba hablando con Héctor.
Al escuchar el grito de Julieta, Héctor volteó a verla.
Le dijo algo al médico y este salió.
Héctor se sentó al borde de la cama, tomó la toalla tibia que sostenía la empleada y ordenó:
—Déjanos solos.
—Sí, señor.
La empleada salió y cerró la puerta.
Héctor le limpió con la toalla el sudor frío de la frente y las mejillas.
Después le dijo en voz baja:
—Ya pasó.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera)
Muy buena, pero muchos. Capítulos bloqueados...
Realmente esta novela es toda una contradicción. Entiendo que la autora que aparece es la traductora, pero realmente no entiendo el propósito de la novela, creo que la aurora se perdió. Primero, Julieta enamorada de Hector, se presta para estar con El, cuando fue drogado. Hector, no tenia planes de casarse y lo tiene que hacer porque Julieta esta embarazada. Héctor frustrado y tan perfecto, no sumo lidiar con esa situación y la trató malísimo, mas sin embargo le da la oportunidad cuando nace la bebe, pero Julieta lo rechaza. Se va del Pais por 5 años, regresa para divorciarse y no lo hace. La autora refleja los cambios solo a nivel fisico y profesional, pero con debilidades en la parte personal y del trato con los demas. Tengo toda la novela leyendo el maltrato de Julieta hacia Hector, pero es una marioneta de los demas: Parate, siéntate, come, duerme, ve , quedate, divorciate!, Dios!. Y lo que realmente se ofrece todo el tiempo es el gran rencor que Julieta le tiene a Hector. Ojo, que el personaje de Héctor que es tan criticado, es genuine, real y ademas algo que no le reconocen, que a podido tratar mal a Julieta al principio, pero se dedico en cuerpo y alma a criar a su hija y algo importante, nunca le habló mal a su hija de su mamá, mas bien alimentó un buen recuerdo de su madre, y es por eso que Sofia ( otro personaje que es el mejor) es así de amorosa con Julieta. Muy por el contrario de Julieta, que lo que decide fue hacer el papel de la victima. Una recomendación a la autora o no sé si ya está el final, pero que no se destaque tanto lo fisico, el dinero y los negocios, sino el verdadero sentimiento del perdon y de la union de las familias. Como es posible que se destaque la desvinculacion de la madre de Julieta con Ella, y con sus otros hermanos? Y nadie le aconseja a Julieta que hable con todos ellos y arreglen la situación, ya que eso es paz para el alma. Aqui pareciera que Dios no exists, que el Amor no existe, que el respeto no existe. Las novelas, así sean de romance deben dejar un mensaje edificante y positivo. Aqui todo es rencor, trampa, mala intención. Todos los hombres enamorados de Julieta y Todas las mujeres enamoradas de Hector, Dios! El problema de Julieta, no es que Hector la trato mal, fue el abandono de su madre y la separacion de sus padres, por eso el problema de conexión con los verdaderos afectos y lo mismo le sucede a Jairo. Realmente espero que esta novela tenga un buen final, y de verdad el mejor de seria, que se reconciliara con Héctor, que ambos se hablen con la verdad, reconozcan sus errores, pero tambien reconozcan sus virtudes, y sigan adelante con su familia, que es lo mas importante....
Se supone que era una empresaria exitosa q es capaz de tomar decisiones y no puede decirle no a su familia y amigos, que esta por encima de su hija. En serio, la empatía que sentía por ella, se fue toda....
Me molesta Julieta por indecisa, obvio que tiene sentimientos por Hector; nadie se acuesta una y otra vez con alguien que no quiere. Le falta carácter para pelear por su familia desde el inicio. Es egoísta siempre piensa en ella. Esta novela refleja el diario vivir de un hombre en la vida real. Salió embarazada se quiso casar, se caso y aunque no la paso bien porque obligó a alguien a casarse tampoco podía obligarlo a amarlo. Cuando tuvo el bebé, no lo quiso se fue" típico de los hombre" le importo ella aunque Hector le llamo para que acompañará a la bebé lo ignoro e hizo su vida. Pasan años, vuelve, se acerca a la niña, pero no acepta la responsabilidad, solo piensa en ella. Aquí víctima solo Sofia, Hector a pesar de su carácter dejó su ego de lado por complacer a su hija, "el típico rol de la mujer", 0 mujeres e incluso ha aprendido a ser humano por complacer a la niña. Juliette al contrario, dice que no lo quiere, pero disfruta la cama, sale embarazada de un 2do niño y lo habla con Carlos, otro migajero que detesto, Acaso no debería hablarle con Hecto. Solo espero que la escritora no se vaya por el lado del aborto porque dejo de leerla. Estaría nuevamente mostrando el rol típico del hombre que le pide a la mujer que no la quiere y que aborte. Aquí Julieta tendrá la excusa de que su cuerpo es suyo y si pase que decepcionante porque la verdad no importa quien realice el acto sea hombre o mujer. Eso se llama ser egoístas y nunca pensar en los que realmente sufren, en este caso Sofia y el bebé por nacer. Yo siendo Julieta, no escucho a nadie, solo pensaría en mi como mujer, si me gusta Hector me quedo con él, me enfrento al mundo de su brazo, no permitiría qué un tercero se meta en la relación, hablaría con él de frente. La verdad ya me cansa su papel de víctima, y estoy de acuerdo si quiere vivir lejos de Hector qué lo haga, pero que no se quejo cuando Hector la deje de lado y se case porque quiera o no ella perdió los derechos legales sobre Sofia. Si él se casa la niña dejará de convivir por ella y no porque Hector la vaya a negar es porque según leo esta historia es de origen asiático y ellos tienen otra tradición. Los hijos no dejan su casa, si se separan se quedan con la familia paterna y así será....