Sofía volteó a ver a Julieta.
—¿Vamos a ver a papá? Tú todavía no te recuperas, así que papá no puede enfermarse.
Julieta la miró.
Antes de que pudiera responder, el mayordomo intervino:
—No se preocupe. El señor Héctor estará bien mañana.
Pero Sofía insistió en ir a verlo.
En ese momento, Héctor apareció en la entrada del comedor.
—Papá.
Julieta levantó la mirada hacia él.
Héctor se había cambiado y llevaba una camisa color vino.
El cuello ligeramente abierto dejaba al descubierto sus clavículas y la línea definida de su cuello.
Parecía que acababa de bañarse, pues las puntas de su cabello todavía estaban húmedas.
Bajo el fleco se distinguía su rostro atractivo y de facciones marcadas.
El lado izquierdo estaba claramente hinchado y enrojecido, y tenía una herida en la comisura del labio.
Era evidente que alguien lo había golpeado.
Julieta lo miró con incredulidad.
¿Quién podía haberlo golpeado en aquel lugar?
Sofía notó que tenía la cara enrojecida, señaló su propia mejilla y preguntó:
—Papá, ¿qué te pasó aquí?
Héctor tomó asiento y respondió:
—Me caí por accidente. En un par de días se me va a quitar.
Por supuesto, Sofía no podía imaginar lo que había ocurrido en realidad.
—Qué bueno que no estás enfermo. Todavía tienes que cuidar a mamá.
—Claro que no voy a enfermarme. Tengo que protegerlas a las dos, ¿no?
Sofía asintió.
Solo le habían aplicado un método conservador para que olvidara temporalmente.
Una vez que sufría un estímulo fuerte y la crisis se desencadenaba, resultaba imposible controlarla.
Si continuaban con un tratamiento conservador, podrían mantenerla estable, pero el problema no se resolvería de raíz y siempre existiría el riesgo de una recaída.
Por eso, Adrián le presentó a Héctor dos opciones: seguir con un tratamiento conservador, aunque no solucionaría el problema por completo, o abrir de nuevo las heridas del pasado para analizarlas y tratarlas una por una.
Sin embargo, aquello implicaba un riesgo enorme.
—Por lo que he observado durante estas dos sesiones, la señora Julieta es una persona muy sensible y con una profunda sensación de inseguridad. Probablemente se debe al entorno familiar en el que creció. Su mundo interior es muy inestable, como una casa cuyos cimientos nunca fueron firmes. Por eso, cualquier daño externo puede volverla todavía más frágil.
Mientras Jairo escuchaba al doctor, su expresión se volvía cada vez más sombría.
Tenía los dedos clavados en las palmas, como si ya no pudiera sentir el dolor.
Adrián continuó:
—Sin embargo, la señora Julieta también se esfuerza mucho por cambiar. Es muy racional y comprende perfectamente su situación. Cuando se encuentra estable, puede controlarse por completo y llevar una vida normal, tanto personal como laboral. Pero ahora su estado ya no depende de su propia voluntad.
Héctor escuchó en silencio la explicación del doctor.
El ambiente quedó sumido en un silencio opresivo.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera)
Muy buena, pero muchos. Capítulos bloqueados...
Realmente esta novela es toda una contradicción. Entiendo que la autora que aparece es la traductora, pero realmente no entiendo el propósito de la novela, creo que la aurora se perdió. Primero, Julieta enamorada de Hector, se presta para estar con El, cuando fue drogado. Hector, no tenia planes de casarse y lo tiene que hacer porque Julieta esta embarazada. Héctor frustrado y tan perfecto, no sumo lidiar con esa situación y la trató malísimo, mas sin embargo le da la oportunidad cuando nace la bebe, pero Julieta lo rechaza. Se va del Pais por 5 años, regresa para divorciarse y no lo hace. La autora refleja los cambios solo a nivel fisico y profesional, pero con debilidades en la parte personal y del trato con los demas. Tengo toda la novela leyendo el maltrato de Julieta hacia Hector, pero es una marioneta de los demas: Parate, siéntate, come, duerme, ve , quedate, divorciate!, Dios!. Y lo que realmente se ofrece todo el tiempo es el gran rencor que Julieta le tiene a Hector. Ojo, que el personaje de Héctor que es tan criticado, es genuine, real y ademas algo que no le reconocen, que a podido tratar mal a Julieta al principio, pero se dedico en cuerpo y alma a criar a su hija y algo importante, nunca le habló mal a su hija de su mamá, mas bien alimentó un buen recuerdo de su madre, y es por eso que Sofia ( otro personaje que es el mejor) es así de amorosa con Julieta. Muy por el contrario de Julieta, que lo que decide fue hacer el papel de la victima. Una recomendación a la autora o no sé si ya está el final, pero que no se destaque tanto lo fisico, el dinero y los negocios, sino el verdadero sentimiento del perdon y de la union de las familias. Como es posible que se destaque la desvinculacion de la madre de Julieta con Ella, y con sus otros hermanos? Y nadie le aconseja a Julieta que hable con todos ellos y arreglen la situación, ya que eso es paz para el alma. Aqui pareciera que Dios no exists, que el Amor no existe, que el respeto no existe. Las novelas, así sean de romance deben dejar un mensaje edificante y positivo. Aqui todo es rencor, trampa, mala intención. Todos los hombres enamorados de Julieta y Todas las mujeres enamoradas de Hector, Dios! El problema de Julieta, no es que Hector la trato mal, fue el abandono de su madre y la separacion de sus padres, por eso el problema de conexión con los verdaderos afectos y lo mismo le sucede a Jairo. Realmente espero que esta novela tenga un buen final, y de verdad el mejor de seria, que se reconciliara con Héctor, que ambos se hablen con la verdad, reconozcan sus errores, pero tambien reconozcan sus virtudes, y sigan adelante con su familia, que es lo mas importante....
Se supone que era una empresaria exitosa q es capaz de tomar decisiones y no puede decirle no a su familia y amigos, que esta por encima de su hija. En serio, la empatía que sentía por ella, se fue toda....
Me molesta Julieta por indecisa, obvio que tiene sentimientos por Hector; nadie se acuesta una y otra vez con alguien que no quiere. Le falta carácter para pelear por su familia desde el inicio. Es egoísta siempre piensa en ella. Esta novela refleja el diario vivir de un hombre en la vida real. Salió embarazada se quiso casar, se caso y aunque no la paso bien porque obligó a alguien a casarse tampoco podía obligarlo a amarlo. Cuando tuvo el bebé, no lo quiso se fue" típico de los hombre" le importo ella aunque Hector le llamo para que acompañará a la bebé lo ignoro e hizo su vida. Pasan años, vuelve, se acerca a la niña, pero no acepta la responsabilidad, solo piensa en ella. Aquí víctima solo Sofia, Hector a pesar de su carácter dejó su ego de lado por complacer a su hija, "el típico rol de la mujer", 0 mujeres e incluso ha aprendido a ser humano por complacer a la niña. Juliette al contrario, dice que no lo quiere, pero disfruta la cama, sale embarazada de un 2do niño y lo habla con Carlos, otro migajero que detesto, Acaso no debería hablarle con Hecto. Solo espero que la escritora no se vaya por el lado del aborto porque dejo de leerla. Estaría nuevamente mostrando el rol típico del hombre que le pide a la mujer que no la quiere y que aborte. Aquí Julieta tendrá la excusa de que su cuerpo es suyo y si pase que decepcionante porque la verdad no importa quien realice el acto sea hombre o mujer. Eso se llama ser egoístas y nunca pensar en los que realmente sufren, en este caso Sofia y el bebé por nacer. Yo siendo Julieta, no escucho a nadie, solo pensaría en mi como mujer, si me gusta Hector me quedo con él, me enfrento al mundo de su brazo, no permitiría qué un tercero se meta en la relación, hablaría con él de frente. La verdad ya me cansa su papel de víctima, y estoy de acuerdo si quiere vivir lejos de Hector qué lo haga, pero que no se quejo cuando Hector la deje de lado y se case porque quiera o no ella perdió los derechos legales sobre Sofia. Si él se casa la niña dejará de convivir por ella y no porque Hector la vaya a negar es porque según leo esta historia es de origen asiático y ellos tienen otra tradición. Los hijos no dejan su casa, si se separan se quedan con la familia paterna y así será....