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La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera) romance Capítulo 903

Julieta se agachó, tomó a Sofía por los hombros y preguntó:

—¿Cómo ocurrió el accidente?

Sofía tenía los ojos enrojecidos. Sollozó un par de veces y se secó las lágrimas.

—Papá tuvo un accidente cuando iba camino al trabajo. Ahora está en el hospital.

—Primero voy a llamarlo para saber qué pasó. No te preocupes.

Sofía asintió.

Julieta se acercó al sofá y llamó a Héctor.

Él contestó casi de inmediato y su voz grave y débil se escuchó al otro lado de la línea:

—¿Bueno?

—¿Qué te pasó?

—Estoy mareado. Tengo una conmoción cerebral y estoy en el hospital.

Por su manera de hablar, su estado no parecía grave.

—¿Cómo ocurrió el accidente? —preguntó Julieta.

—Los accidentes ocurren cuando menos te lo esperas.

—Mientras no sea nada grave, está bien.

Héctor soltó una risa burlona.

—¿Así de indiferente eres?

Julieta apretó el celular.

Por el rabillo del ojo, vio a Sofía observándola con los ojos hinchados de tanto llorar y su corazón se ablandó de inmediato.

Dejó escapar un suave suspiro.

—Por ahora, descansa bien.

Después de colgar, dejó el celular a un lado, le secó las lágrimas a Sofía y la consoló:

—Héctor está bien. No te preocupes.

Sofía dijo en voz baja:

—Pero está solo en el hospital. No hay nadie que lo acompañe.

—Allá habrá personas que lo cuiden bien.

—Pero seguro papá quiere que tú lo cuides.

Por un momento, Julieta no supo qué responder.

—Primero báñate y mañana veremos qué hacemos, ¿sí?

Sofía bajó la cabeza y guardó silencio.

Al verla así, Julieta sintió una profunda impotencia.

La tomó de la mano, la llevó al baño y la ayudó a bañarse.

Después, Sofía se acostó con el ánimo decaído.

Capítulo 903 1

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