Después de pasar toda la mañana con el suero, Héctor se sentía mucho mejor y había recuperado bastante energía.
El doctor le recetó medicamentos y volvió a darle algunas indicaciones.
Pedro llevó el almuerzo.
Después de comer y salir del hospital, Héctor se dispuso a ir al aeropuerto.
Sofía lo miró preocupada.
—¿No puedes quedarte hasta que te recuperes por completo?
Héctor la tomó de la mano.
—En cuanto termine de resolver lo que tengo pendiente allá, regresaré lo antes posible.
—Entonces tienes que comer a tus horas, dormir bien y no volver a enfermarte.
—Lo sé.
Héctor levantó la mirada hacia Julieta, pero no dijo nada.
Julieta sostuvo su mirada.
—Ten cuidado en el camino.
Él siguió mirándola, evidentemente insatisfecho con una despedida tan simple.
Julieta respiró hondo en silencio.
—También escuchaste lo que dijo el doctor. Tómate los medicamentos a tiempo, no tomes alcohol y descansa más.
—¿Y qué más?
Julieta guardó silencio un momento antes de añadir:
—Come bien.
—¿Lo dices de corazón?
Julieta tuvo ganas de darle una patada, pero Sofía estaba observándola, así que se contuvo.
—Sí, lo digo de corazón.
Héctor arqueó una ceja.
—Más te vale.
Julieta ya no quiso decir nada más.
Héctor continuó:
—Si pasa algo, llámame o mándame un mensaje. Y cuando yo te llame, contesta.
Julieta lo miró.
Parecía no darse cuenta en absoluto de que ya estaban divorciados.
Como si hubiera adivinado lo que pensaba, Héctor añadió:
—En cuanto regrese, vamos a resolver bien lo nuestro. Mientras tanto, será mejor que no se te ocurra hacer nada.
Pronunció la última frase con especial severidad.
Julieta le lanzó una mirada molesta.
En ese momento, el chofer se acercó para recordarle:

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera)
Me molesta Julieta por indecisa, obvio que tiene sentimientos por Hector; nadie se acuesta una y otra vez con alguien que no quiere. Le falta carácter para pelear por su familia desde el inicio. Es egoísta siempre piensa en ella. Esta novela refleja el diario vivir de un hombre en la vida real. Salió embarazada se quiso casar, se caso y aunque no la paso bien porque obligó a alguien a casarse tampoco podía obligarlo a amarlo. Cuando tuvo el bebé, no lo quiso se fue" típico de los hombre" le importo ella aunque Hector le llamo para que acompañará a la bebé lo ignoro e hizo su vida. Pasan años, vuelve, se acerca a la niña, pero no acepta la responsabilidad, solo piensa en ella. Aquí víctima solo Sofia, Hector a pesar de su carácter dejó su ego de lado por complacer a su hija, "el típico rol de la mujer", 0 mujeres e incluso ha aprendido a ser humano por complacer a la niña. Juliette al contrario, dice que no lo quiere, pero disfruta la cama, sale embarazada de un 2do niño y lo habla con Carlos, otro migajero que detesto, Acaso no debería hablarle con Hecto. Solo espero que la escritora no se vaya por el lado del aborto porque dejo de leerla. Estaría nuevamente mostrando el rol típico del hombre que le pide a la mujer que no la quiere y que aborte. Aquí Julieta tendrá la excusa de que su cuerpo es suyo y si pase que decepcionante porque la verdad no importa quien realice el acto sea hombre o mujer. Eso se llama ser egoístas y nunca pensar en los que realmente sufren, en este caso Sofia y el bebé por nacer. Yo siendo Julieta, no escucho a nadie, solo pensaría en mi como mujer, si me gusta Hector me quedo con él, me enfrento al mundo de su brazo, no permitiría qué un tercero se meta en la relación, hablaría con él de frente. La verdad ya me cansa su papel de víctima, y estoy de acuerdo si quiere vivir lejos de Hector qué lo haga, pero que no se quejo cuando Hector la deje de lado y se case porque quiera o no ella perdió los derechos legales sobre Sofia. Si él se casa la niña dejará de convivir por ella y no porque Hector la vaya a negar es porque según leo esta historia es de origen asiático y ellos tienen otra tradición. Los hijos no dejan su casa, si se separan se quedan con la familia paterna y así será....