A las cinco de la madrugada del día siguiente, Héctor llegó a Gran Bahía.
Cuando Julieta despertó por la mañana, vio un mensaje suyo y le respondió con un par de frases.
Después del desayuno, Irene bajó con Camila para ver a Sofía.
Julieta les había pedido que fueran.
En cuanto a lo ocurrido aquella noche, Sofía ya lo había dejado atrás.
Ella misma tomó a Camila de la mano y la hizo pasar.
Incluso le dio una de las varitas para jugar con los gatos.
Las dos niñas no tardaron en entretenerse juntas con los gatitos.
Julieta le dijo a Irene:
—Hoy te encargo a Sofía.
—No te preocupes. Yo la voy a cuidar bien.
Julieta le dio algunas indicaciones a Sofía antes de salir.
Carlos ya la esperaba afuera.
—Vámonos.
—Sí.
La temperatura había subido de repente en los últimos días y, aunque todavía era temprano, el sol ya pegaba con fuerza.
Carlos la llevó en carro al hospital y la acompañó durante todos los estudios.
Como los resultados todavía tardarían un rato, Julieta le pidió que se fuera primero a la empresa.
No fue hasta el mediodía que recibió los resultados.
La situación no era muy alentadora.
Los valores seguían sin alcanzar el nivel esperado y su estado nutricional tampoco era bueno.
La única noticia favorable era que los valores que antes estaban elevados habían disminuido.
Julieta permaneció sentada en una de las sillas del vestíbulo, mirando en silencio los resultados que tenía entre las manos.
No fue hasta que Pedro la llamó que guardó los documentos en el bolso y salió del hospital.
Después de almorzar, fue a la empresa.
Por la tarde, mientras hablaba de trabajo con Carlos, él le preguntó:
—¿Cómo salieron los estudios?
—Todavía no muy bien, pero los valores que estaban altos bajaron un poco.
—Mientras haya señales de mejoría, hay esperanza. Sigue cuidándote. La verdad es que estás demasiado delgada. Tienes que intentar comer un poco más.
Julieta tenía una figura esbelta y, con la ropa holgada que llevaba, no se le notaba el embarazo.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera)
Me molesta Julieta por indecisa, obvio que tiene sentimientos por Hector; nadie se acuesta una y otra vez con alguien que no quiere. Le falta carácter para pelear por su familia desde el inicio. Es egoísta siempre piensa en ella. Esta novela refleja el diario vivir de un hombre en la vida real. Salió embarazada se quiso casar, se caso y aunque no la paso bien porque obligó a alguien a casarse tampoco podía obligarlo a amarlo. Cuando tuvo el bebé, no lo quiso se fue" típico de los hombre" le importo ella aunque Hector le llamo para que acompañará a la bebé lo ignoro e hizo su vida. Pasan años, vuelve, se acerca a la niña, pero no acepta la responsabilidad, solo piensa en ella. Aquí víctima solo Sofia, Hector a pesar de su carácter dejó su ego de lado por complacer a su hija, "el típico rol de la mujer", 0 mujeres e incluso ha aprendido a ser humano por complacer a la niña. Juliette al contrario, dice que no lo quiere, pero disfruta la cama, sale embarazada de un 2do niño y lo habla con Carlos, otro migajero que detesto, Acaso no debería hablarle con Hecto. Solo espero que la escritora no se vaya por el lado del aborto porque dejo de leerla. Estaría nuevamente mostrando el rol típico del hombre que le pide a la mujer que no la quiere y que aborte. Aquí Julieta tendrá la excusa de que su cuerpo es suyo y si pase que decepcionante porque la verdad no importa quien realice el acto sea hombre o mujer. Eso se llama ser egoístas y nunca pensar en los que realmente sufren, en este caso Sofia y el bebé por nacer. Yo siendo Julieta, no escucho a nadie, solo pensaría en mi como mujer, si me gusta Hector me quedo con él, me enfrento al mundo de su brazo, no permitiría qué un tercero se meta en la relación, hablaría con él de frente. La verdad ya me cansa su papel de víctima, y estoy de acuerdo si quiere vivir lejos de Hector qué lo haga, pero que no se quejo cuando Hector la deje de lado y se case porque quiera o no ella perdió los derechos legales sobre Sofia. Si él se casa la niña dejará de convivir por ella y no porque Hector la vaya a negar es porque según leo esta historia es de origen asiático y ellos tienen otra tradición. Los hijos no dejan su casa, si se separan se quedan con la familia paterna y así será....