Por otro lado, Héctor apretaba con fuerza el celular, con el rostro igual de sombrío.
Santiago permanecía de pie frente al escritorio, sin atreverse siquiera a moverse.
Al ver la expresión de Héctor, supuso que había vuelto a discutir con Bianca.
Después del accidente de Héctor, ambos habían pasado juntos por una situación tan difícil que, en teoría, deberían estar disfrutando de la tranquilidad de haber superado aquella crisis.
Sin embargo, en el caso de Héctor claramente no era así.
Sobre todo durante las últimas semanas, el ambiente a su alrededor había sido tan tenso que apenas dejaba respirar.
Todos trabajaban con extremo cuidado, temerosos de cometer el más mínimo error.
Desde que Héctor había regresado esta vez, las cosas parecían haber mejorado un poco.
¿Cómo era posible que ya hubieran vuelto a pelear?
Durante los años que Santiago llevaba trabajando con él, había aprendido que Héctor rara vez mostraba sus emociones.
Sin importar lo que ocurriera, siempre se mantenía serio y tranquilo, sin permitir que los demás adivinaran lo que pensaba.
Su capacidad de autocontrol era incluso sorprendente.
Pero en ese momento, Santiago podía percibir claramente que estaba enojado y de muy mal humor.
Antes, Santiago no lograba imaginar qué clase de mujer podría interesarle a Héctor.
Incluso había pensado que terminaría casándose con una mujer de carácter dócil, dispuesta a quedarse en casa y ocuparse de la familia.
Ahora ya lo sabía.
Con la personalidad fuerte e independiente de Bianca, era imposible que aceptara quedarse en casa.
Y, aunque nadie lo habría esperado de alguien como Héctor, él había aceptado que fuera así.
Por lo poco que Santiago había alcanzado a escuchar de la llamada, aunque no sabía exactamente qué había ocurrido entre ellos, podía imaginar que Héctor había hecho algo que molestó a Bianca y ella terminó descubriéndolo.
Por supuesto, Héctor tampoco era de los que cedían fácilmente.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera)
Me molesta Julieta por indecisa, obvio que tiene sentimientos por Hector; nadie se acuesta una y otra vez con alguien que no quiere. Le falta carácter para pelear por su familia desde el inicio. Es egoísta siempre piensa en ella. Esta novela refleja el diario vivir de un hombre en la vida real. Salió embarazada se quiso casar, se caso y aunque no la paso bien porque obligó a alguien a casarse tampoco podía obligarlo a amarlo. Cuando tuvo el bebé, no lo quiso se fue" típico de los hombre" le importo ella aunque Hector le llamo para que acompañará a la bebé lo ignoro e hizo su vida. Pasan años, vuelve, se acerca a la niña, pero no acepta la responsabilidad, solo piensa en ella. Aquí víctima solo Sofia, Hector a pesar de su carácter dejó su ego de lado por complacer a su hija, "el típico rol de la mujer", 0 mujeres e incluso ha aprendido a ser humano por complacer a la niña. Juliette al contrario, dice que no lo quiere, pero disfruta la cama, sale embarazada de un 2do niño y lo habla con Carlos, otro migajero que detesto, Acaso no debería hablarle con Hecto. Solo espero que la escritora no se vaya por el lado del aborto porque dejo de leerla. Estaría nuevamente mostrando el rol típico del hombre que le pide a la mujer que no la quiere y que aborte. Aquí Julieta tendrá la excusa de que su cuerpo es suyo y si pase que decepcionante porque la verdad no importa quien realice el acto sea hombre o mujer. Eso se llama ser egoístas y nunca pensar en los que realmente sufren, en este caso Sofia y el bebé por nacer. Yo siendo Julieta, no escucho a nadie, solo pensaría en mi como mujer, si me gusta Hector me quedo con él, me enfrento al mundo de su brazo, no permitiría qué un tercero se meta en la relación, hablaría con él de frente. La verdad ya me cansa su papel de víctima, y estoy de acuerdo si quiere vivir lejos de Hector qué lo haga, pero que no se quejo cuando Hector la deje de lado y se case porque quiera o no ella perdió los derechos legales sobre Sofia. Si él se casa la niña dejará de convivir por ella y no porque Hector la vaya a negar es porque según leo esta historia es de origen asiático y ellos tienen otra tradición. Los hijos no dejan su casa, si se separan se quedan con la familia paterna y así será....