—Tienes buena capacidad, ayudaste mucho a Benjamín cuando estabas en Grupo Hurtado, por eso quiero contratarte para que trabajes conmigo.
»Si te unes a mí, puedo darte un puesto de vicepresidente.
»El trato sería mucho mejor que el que tienes al lado de Benjamín.
Baltasar sonrió mirando a Efraín.
—Ah, ¿con que para eso era todo el numerito de hoy?
Efraín soltó una risa burlona.
—Baltasar, no te enojes. Como dicen: en la guerra y en el amor todo se vale.
»En realidad, caer en mis manos hoy no es tan malo. Quizás esta oportunidad nos abra un futuro perfecto a los dos.
»Escuché que Germán le dejó todas las acciones a Benjamín. Y tu mamá, Verónica, se quedó con las manos vacías. ¿A poco no se te hace injusto?
Baltasar guardó silencio y no respondió.
Efraín tomó su celular de inmediato y dijo:
—Baltasar, si asientes ahora mismo, retiro la denuncia.
»Prisma Andino no es más que una empresa pequeña, no llega ni al tamaño de una filial de Grupo Hurtado. Tienes que ver la realidad. ¿Crees que después de este escándalo Benjamín te va a proteger?
Baltasar seguía sin hablar.
Efraín continuó:
—Si no me crees, probemos. Si hoy te llevan detenido, te aseguro que Benjamín se lavará las manos y cortará lazos contigo.
Dicho esto, Efraín se levantó de la silla.
—Pero, si al final te ves sin salida, Baltasar, recuerda que aquí siempre serás bienvenido.
Efraín salió del privado.
Poco después, llegaron los agentes y se llevaron a Baltasar.

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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Traición en Vísperas de la Boda
Me gustaría saber cuántos capítulos faltan y cuando los publicará...