Al ver que Efraín se iba rápido, Josefina preguntó con urgencia:
—Efraín, después de publicar el video, ¿puedo regresar a trabajar a Grupo Hurtado?
»Es que...
Efraín rechazó la petición sin dudarlo ni un segundo.
—Por ahora quédate descansando en casa. Cuando todo esto acabe, hablamos del trabajo.
Josefina lo miró con desesperación.
—Pero el proyecto que llevo y...
—No necesitas preocuparte por eso. ¿Se te olvida que tengo al equipo más profesional? —le dijo Efraín con una sonrisa.
Josefina sintió esa sonrisa como una bofetada.
Las palabras de Efraín le recordaron que, en realidad, ella metía poco las manos en los proyectos de Grupo Hurtado.
Muchas veces, el equipo le pasaba los datos directamente a Efraín.
Aunque ella era la encargada, recibía la información después que él.
Al verla pasmada en el sofá, Efraín sonrió más y preguntó:
—¿Algo más?
Josefina negó con la cabeza.
—Nada.
Efraín asintió, satisfecho de que no hiciera berrinche.
—Así me gusta, obediente. Ni que no pudiera mantenerte.
»Incluso si no vuelves a trabajar a Grupo Hurtado y te quedas en casa, puedo pagarte todo.
Josefina guardó silencio.
Cuando Efraín se fue, el equipo sacó un celular y le pidió que leyera el guion que habían preparado.
Josefina leyó el texto y su mirada se enfrió.

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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Traición en Vísperas de la Boda
Me gustaría saber cuántos capítulos faltan y cuando los publicará...