Hacía muchísimo tiempo que no la veía, al punto de casi olvidar a esa mujer que una vez trastocó cruelmente su matrimonio con Federico, usando toda clase de artimañas para separarlos en su intento por colgarse de él.
Jimena creía que Regina había estado en el extranjero todos estos años.
Además, después de haberse ido al Estado de Chavín, había desaparecido por completo del mundo del espectáculo. Jamás se imaginó que se la encontraría aquí, tan acabada que ahora trabajaba como extra en un parque de diversiones, ganándose la vida participando en desfiles.
En ese momento, Regina también levantó la vista. Su mirada se cruzó por casualidad con la de Jimena y todo su cuerpo se paralizó.
La sonrisa relajada desapareció de su rostro, siendo reemplazada por asombro, humillación y un rastro de envidia que no pudo disimular.
Nunca pensó que se toparía con Jimena en un parque de diversiones tan común y corriente.
Y mucho menos esperaba ver a la Jimena de ahora, con una expresión tan serena y gentil, desbordando paz por todos los poros, sin el menor rastro del cansancio, resentimiento y soledad que marcaban su matrimonio anterior. A su lado estaba la adorable Fernanda, y un poco más allá, el hombre al que había perseguido media vida sin poder retenerlo. Federico hacía fila de perfil, con la mirada siempre puesta en Jimena y la niña. El cariño y la devoción en sus ojos eran algo que ella jamás había logrado conseguir, ni siquiera un poco.
El contraste la golpeó como un balde de agua fría. La humillación trepó por su cuello hasta teñirle el rostro, y apretó con fuerza la tela de su vestido barato sin darse cuenta.
Le hervía la sangre de coraje.
En el pasado, agotó todas sus tácticas para separarlos y terminó sin absolutamente nada. Cayó a lo más bajo, viviendo al límite, mientras que Jimena, después de tantas vueltas, había regresado con Federico, acompañada de su hija, con su esposo a su lado, viviendo la vida que ella más envidiaba.
Federico compró el helado y regresó. Al seguir la mirada de Jimena, vio a Regina e, instantáneamente, toda la calidez de sus ojos se borró, cubierta de golpe por un manto de hielo.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Traición en Vísperas de la Boda
No es gratis!!!...
Frederico junto com Regina no leilão novamente? Eu realmente não quero que a Jimena fique com o Frederico. Que homem mais ou menos!...
Esse professor Vicuña, é um velho sem nenhuma decência; por mais que o casamento fosse um contrato existia uma esposa! Irritada com esse velho nojento....
Nossa! Estou lendo com um nó na garganta. Quanta coisa Jimena está aguentando, e que homem horrível é esse Frederico… peguei ranço dele!...
Não entendo porque Jimena está tão benevolente com Regina. Espero sinceramente que essa Regina tenha um fim ruim…...
Garrada num ódio dessa Regina… quero que Jimena esmague ela com a ponta do sapato....
Me gustaría saber cuántos capítulos faltan y cuando los publicará...