Entrar Via

La Traición en Vísperas de la Boda romance Capítulo 1334

Jimena la miró, con una cálida sonrisa en el rostro.

—Mamá, cuando quiera regresar a San Miguel Antiguo, se lo aseguro que lo haré. Por favor, no me corra antes de tiempo.

Aunque ya había saldado su deuda económica con ella.

Sabía perfectamente que había favores que el dinero no podía pagar.

Jimena no podía simplemente irse así como así.

Ella siempre se había caracterizado por tomarse todo muy en serio y ser extremadamente responsable.

Al escucharla, a la señora Núñez se le ablandó el corazón y se apresuró a decirle:

—Ay, ¿cómo crees que te voy a correr?

—Lo que más quisiera en la vida es que fueras mi propia hija.

Jimena apretó los labios en un gesto de ternura y sonrió.

La señora Núñez le acercó el documento a Jimena y dijo tranquilamente:

—Ya revisé el acuerdo, todo está en orden. Llévaselo a Federico para que lo firme, aunque sinceramente dudo mucho que quiera hacerlo.

Con una ligera sonrisa esbozada en los labios, Jimena respondió en voz suave:

—No se preocupe, tengo mis maneras de convencerlo.

La señora Núñez levantó una ceja; la curiosidad la carcomía, pero decidió no indagar en los métodos de la joven.

De lo único que estaba segura era de que a su hijo, tan arrogante en temas del corazón, le esperaba una buena lección a manos de Jimena.

Una vez que concluyó su plática con la señora Núñez, Jimena abandonó las instalaciones de Grupo Núñez.

Al haber asumido recién el cargo de director ejecutivo, a Federico se le había juntado muchísimo trabajo ese día.

Justo cuando Jimena iba de salida, pasó por enfrente de la oficina de él.

Pudo verlo ahí dentro, discutiendo asuntos de la empresa con sus subordinados.

Sin detener su paso por un solo segundo, Jimena siguió de largo.

Federico alcanzó a notar la silueta de su esposa y, reprimiendo las ganas que le dieron de salir corriendo tras ella, se obligó a continuar delegando las tareas a su asistente.

En cuanto terminó, se asomó por la puerta, pero el pasillo ya estaba vacío; Jimena se había esfumado.

Regresó al interior de su oficina, sacó el celular y la llamó.

Y esta vez, Jimena sí contestó.

—¿Ya te fuiste?

—Sí —respondió Jimena con simpleza.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Traición en Vísperas de la Boda