Al sentir el cuerpo calientito y suave de su hija, bajó la voz al máximo y le preguntó con una ternura innegable:
—¿Tienes sueño?
Fernanda, acurrucada cómodamente en sus brazos, frotó su carita contra el cuello de su papá y asintió apenas. Luego abrió la boca para soltar un bostezo enorme; sus largas pestañas temblaron y era evidente que no podía más con el cansancio.
Al ver la escena, Jimena se levantó y se acercó a ellos a paso lento.
Cuando Federico notó que se acercaba, le entregó a la niña. En ese instante, sus dedos rozaron la muñeca de Jimena, un contacto cálido y fugaz. Él la miró fijamente y le indicó en voz baja:
—Sube a acostarla, voy a platicar con mi mamá.
Jimena entendió de inmediato a qué se refería y asintió, con un destello de comprensión en la mirada.
Sabía que Federico iba a hablar sobre su mudanza definitiva a San Miguel Antiguo.
La señora Núñez siempre había sido una mujer comprensiva que adoraba a Federico y ponía su futuro por encima de todo. Si él se lo planteaba, era seguro que lo apoyaría sin dudarlo.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Traición en Vísperas de la Boda
No es gratis!!!...
Frederico junto com Regina no leilão novamente? Eu realmente não quero que a Jimena fique com o Frederico. Que homem mais ou menos!...
Esse professor Vicuña, é um velho sem nenhuma decência; por mais que o casamento fosse um contrato existia uma esposa! Irritada com esse velho nojento....
Nossa! Estou lendo com um nó na garganta. Quanta coisa Jimena está aguentando, e que homem horrível é esse Frederico… peguei ranço dele!...
Não entendo porque Jimena está tão benevolente com Regina. Espero sinceramente que essa Regina tenha um fim ruim…...
Garrada num ódio dessa Regina… quero que Jimena esmague ela com a ponta do sapato....
Me gustaría saber cuántos capítulos faltan y cuando los publicará...