Con Federico en casa cuidando a la niña, cualquier pequeña preocupación que Jimena tuviera desapareció por completo y, sin remordimientos, se dirigió a la sucursal de Grupo Calvo en Santa Brisa, luciendo totalmente profesional.
En el pasado, cuando traía a su hija a Santa Brisa y tenía que trabajar, casi siempre se la llevaba a la oficina.
La mayor parte del tiempo, ella se dedicaba a sus asuntos mientras Fernanda jugaba sola en su cubículo.
Con el tiempo, aunque la niña no se quejaba de nada, a Jimena le costaba mucho concentrarse al cien por ciento en el trabajo.
Por lo que había visto en estos últimos días, Federico era un padre excepcional. Cuidaba a la niña al detalle, atendiendo perfectamente sus comidas, sus rutinas y sus emociones. Al tenerlo al lado de Fernanda, Jimena no tenía de qué preocuparse y podía enfocarse totalmente en su labor.
Estacionó el coche en el subterráneo del edificio. Al bajar, se arregló el cuello de la blusa y, pisando fuerte con sus tacones de aguja, entró al imponente corporativo. Dejó atrás la dulzura de su hogar y su rostro adoptó la firmeza típica de una ejecutiva.
Últimamente, tenía en sus manos un contrato crucial que definía las operaciones clave de la sucursal en Santa Brisa para la segunda mitad del año, un proyecto que le había costado muchísimo esfuerzo a todo su equipo.
Hoy, precisamente, era el día en que los altos ejecutivos de la otra parte llegarían a la ciudad para una visita presencial y para firmar el acuerdo.
En cuanto llegó a la oficina a primera hora, Jimena se sumergió de lleno en las intensas negociaciones.
Su asistente, Violeta, ya había preparado la sala de juntas del último piso. Las carpetas del proyecto, las cotizaciones y las muestras estaban perfectamente ordenadas. Las bebidas y el proyector estaban listos; solo faltaban los clientes.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Traición en Vísperas de la Boda
No es gratis!!!...
Frederico junto com Regina no leilão novamente? Eu realmente não quero que a Jimena fique com o Frederico. Que homem mais ou menos!...
Esse professor Vicuña, é um velho sem nenhuma decência; por mais que o casamento fosse um contrato existia uma esposa! Irritada com esse velho nojento....
Nossa! Estou lendo com um nó na garganta. Quanta coisa Jimena está aguentando, e que homem horrível é esse Frederico… peguei ranço dele!...
Não entendo porque Jimena está tão benevolente com Regina. Espero sinceramente que essa Regina tenha um fim ruim…...
Garrada num ódio dessa Regina… quero que Jimena esmague ela com a ponta do sapato....
Me gustaría saber cuántos capítulos faltan y cuando los publicará...