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La última lágrima de la esposa fea romance Capítulo 908

Enzo asintió y se dirigió al sofá, tomando asiento lo más lejos posible de Paula, evitando su mirada.

Paula notó su maniobra, arqueó una ceja y se dirigió a Manolo.

—Tío, ¿su hijo tiene novia?

Al escuchar eso, el semblante de Enzo se ensombreció.

Manolo miró a su hijo. Con todo lo que había pasado últimamente, no se le había pasado por la cabeza preguntarle por su vida amorosa.

Pero ahora que Paula lo mencionaba, era cierto que él ya no era un chiquillo. ¡La hija de Esme ya tenía seis años, y él, que era el hermano mayor, todavía no había dado el más mínimo paso!

—Tiene muchísimo trabajo, seguro que no le queda tiempo para buscar novia.

Paula se levantó y se sentó en el espacio junto a Enzo.

—Entonces, tío, ¿qué opina de mí? ¿Le parezco una buena opción?

Enzo la fulminó con la mirada.

Paula lo ignoró olímpicamente.

Manolo se quedó de una pieza, pero mirándolos bien, hacían una pareja estupenda. Era como si la suerte hubiera caído del cielo. Sonrió con amabilidad.

—Eres una muchacha bellísima, Pauli, claro que serías una opción fantástica...

—¡Papá! —interrumpió Enzo.

Manolo adoptó un tono paternal y conciliador.

—Pauli es una chica excepcional, y gracias a buenas amigas como ella, tu hermana ha estado bien cuidada. Ya que se encontraron hoy, supongo que es el destino. ¿Por qué no aprovechan para conocerse? No tiene nada de malo. Si una chica da el primer paso con tanta iniciativa, no deberías despreciarla, Enzo.

Al escuchar a su padre, Enzo no supo qué rebatir.

La sonrisa de Paula se ensanchó. Sacó su teléfono y propuso:

—Podemos intercambiar números primero.

Enzo la miró fijamente.

—Me parece perfecto. Intercambien números —apoyó Manolo.

Al final, empujado por la insistencia de su padre, Enzo no tuvo más remedio que darle su número.

Capítulo 908 1

Capítulo 908 2

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