Entrar Via

La Verdadera Heredera que Regresó del Infierno romance Capítulo 113

La anciana se quedó pasmada por un momento, y miró a Melisa con desconcierto.

Melisa soltó una carcajada mordaz.

—Doctora Isidora, ¿acaso no heredé de usted lo de ser mala?

—Yo... —Isidora se atragantó de inmediato; luego, con la cara tiesa, replicó—: Yo no soy tan mala como tú.

Sin embargo, al recordar algo, la mirada de Isidora se tornó inquieta y evitó el contacto visual.

Esa maldita muchacha, otra vez insinuando lo de aquel año cuando la llevó a la montaña para abandonarla.

A Melisa le encantaba ver esa expresión de culpa en la cara de Isidora. Una sonrisa se dibujó en sus labios.

—Hoy solo está aquí la familia directa, así que de una vez voy a dejar las cosas claras: jamás he reconocido a Bruno como mi hermano, y mucho menos te reconozco a ti como mi madre. No vengan a colgarse del parentesco conmigo.

Melisa volvió a sonreír, con un brillo peligroso en la mirada.

—En cuanto a la familia Guevara... esto no es el final. Apenas es el principio.

El rostro de Bruno cambió de inmediato.

—¿Qué quieres decir con eso?

Melisa lo ignoró por completo. Se levantó y caminó hasta quedar frente a Isidora.

—Hay algo en lo que tienes razón: soy muy rencorosa. Pero no es algo que apenas estés descubriendo, ¿o sí? Recuerdo que de niña me encerraste en el sótano, me ataste con cadenas y me obligaste a comer ratas muertas. Estuve a punto de matarte. ¿Ya se te olvidó, doctora Isidora? No han pasado ni veinte años.

El color se esfumó del rostro de Isidora.

¿Cómo podría olvidarlo?

Eso era algo que jamás podría borrar de su memoria.

Justo porque no lo podía olvidar, era que deseaba la muerte de Melisa.

No se atrevía a matarla con sus propias manos, así que optó por llevarla a esa montaña de la que nadie regresaba con vida y dejarla ahí.

Pensó que por fin se habría librado de la pesadilla que era Melisa.

Pero nunca imaginó que Melisa volvería.

Esa hija era, sin duda, el mayor error de su vida. No solo por la poca inteligencia de Melisa, sino por su naturaleza cruel y sedienta de sangre.

Por eso, había hecho lo posible por alejarla.

Creyó que después de tantas desgracias afuera, Melisa, aunque no pudiera cambiar su violencia, al menos dejaría de ser una amenaza.

Pero...

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Verdadera Heredera que Regresó del Infierno