Entrar Via

LA VILLANA QUE HUYÓ DE SU FINAL romance Capítulo 19

Justo cuando Clara creía que la niñera iba a echarle la culpa y tirarle todo el problema encima...

La niñera habló.

—¡Señor Velasco, no fue culpa de la señora! Esta mañana, cuando la señora se llevó a Andrés, su madre llamó para decir que quería ver a Silvia, así que la llevé a la casa familiar antigua. Cuando la señora Clara salió, le prometió a la niña que en la tarde iríamos todos a comer a KFC. Nosotros salimos de la casa antigua a las tres pasaditas, y pensé que, en lugar de esperar a que la señora regresara a la casa, era mejor irnos de una vez al KFC que está al lado del parque. ¡Fue decisión mía, es mi culpa!

Cuando llegaron al KFC, hasta le había mandado un mensaje por WhatsApp a Clara para avisarle.

Y Clara le respondió que estaba bien.

Pero cuando ella fue al baño y salió, Silvia ya no estaba.

En un radio de cien metros alrededor del restaurante, la niñera, el chofer y los guardaespaldas habían buscado por todos lados.

Hasta en los botes de basura de los callejones.

Pero no estaba en ninguna parte.

La niñera estaba a punto de llorar del pánico.

Clara se tranquilizó.

—¿Ya buscaron adentro del KFC?

La niñera se quedó pasmada.

Clara salió corriendo a toda velocidad.

Todos la siguieron a paso apresurado.

A unos cien metros, apenas Clara empujó la puerta del KFC, vio a Silvia sentada portándose bien, jugando a hacer una torre con las papas a la francesa.

Clara dejó salir un profundo suspiro de alivio.

Como si tuvieran telepatía, Silvia levantó la vista y sus ojos se iluminaron de emoción.

—¡Mamá! ... ¡Andrés! ¡Ay, papá, tú también viniste! ¡Guau, hoy es un día maravilloso!

Silvia empezó a aplaudir, muerta de risa.

La niñera, con las piernas temblando del susto, se llevó a Andrés a lavarse las manos.

Vicente le pidió a los empleados que le dejaran ver las cámaras de seguridad.

La niñera fue al baño, y a Silvia se le cayeron las papas.

La pequeña se agachó para recogerlas con mucho cuidado.

Al salir del baño, a la niñera se le fue el alma al piso, salió corriendo del KFC y activó el modo de búsqueda intensa.

Nadie se fijó en lo más obvio.

Vicente no supo qué decir.

Afortunadamente, solo fue un gran susto.

—Señora Lana, ¿no fue usted al baño? ¿Por qué viene de afuera?

—Yo...

La señora Lana se quedó en blanco ante la pregunta.

Clara intervino para salvarla.

—Como mamá no sabía en qué KFC estaba Silvia, la señora Lana salió a la puerta a buscarnos... Y cuando no la viste, ¿no te dio miedo?

—Yo no tengo miedo —dijo la pequeña con mucho orgullo—. Mamá me dijo que si no veía a ningún adulto conmigo, me tenía que quedar quieta y no correr a ningún lado. ¡Papá, mamá, la señora Lana y los tíos guardaespaldas iban a encontrarme! ¡Miren, me lo aprendí muy bien!

—¡Silvia es muy inteligente!

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: LA VILLANA QUE HUYÓ DE SU FINAL