Entrar Via

Llegas tarde: el divorcio ya está firmado romance Capítulo 16

La mirada de Ivana se ensombreció por un instante, pero al mismo tiempo, se sintió aliviada de que él no hubiera pensado en otra cosa.

Nelson la observó con frialdad mientras tomaba el frasco de pastillas, visiblemente disgustado.

—¿No me digas que acabas de tomar alcohol?

A Nelson nada le parecía bien: ni cómo comía, ni cómo se arreglaba, ni siquiera esas manías tontas de la casa.

No le gustaba que hiciera esto, no le gustaba que hiciera aquello.

Ivana sentía que todo lo que hacía le parecía mal, y ahora lo entendía: simplemente, a él no le gustaba ella como persona.

Por suerte, estaban a punto de divorciarse, así que ya no le importaba si a él le gustaba o no.

—¿Viste el acuerdo de divorcio? Una vez que lo firmes, podemos ir al regis… —La voz de Ivana era completamente serena.

De repente, Nelson desvió la mirada. Sin decir una palabra, se acercó al lavabo y presionó el dispensador de jabón.

—Quién sabe a dónde lo enviaste. Yo no he visto nada.

Al estar más cerca, el sutil y frío olor a desinfectante que emanaba de él era tan distante como su mirada.

En ese momento, otros clientes se acercaron para lavarse las manos e Ivana, instintivamente, se hizo a un lado.

Cuando se fueron, Nelson comentó con sarcasmo:

—Por eso te digo que te encanta hacerte la víctima. ¿No te quedaba mejor estar en casa, en vez de venir aquí a coquetearle a cualquiera?

Ivana ya había aprendido a que esas palabras le entraran por un oído y le salieran por el otro.

—Entonces, fijemos una fecha —dijo—. Firmamos el acuerdo y vamos juntos al registro civil para tramitar el divorcio.

Nelson tragó saliva.

—Claro. ¡Tendré que agradecerte por darme mi libertad!

Por el auricular de Ivana, el encargado ya la estaba apurando. Se sacudió las gotas de agua de las manos y estaba a punto de tomar una toalla de papel del dispensador.

Pero Nelson la agarró bruscamente por la muñeca, frunciendo el ceño, con una voz fría y cortante.

—¿Y el anillo?

Ivana no pudo soltarse, así que no tuvo más remedio que levantar la cabeza y enfrentar su mirada.

—¿El de bodas? ¡Lo tiré!

En cuatro años de matrimonio, él nunca lo había usado. ¿Con qué cara venía a preguntarle a ella?

Capítulo 16 1

Capítulo 16 2

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Llegas tarde: el divorcio ya está firmado