Entrar Via

Llegas tarde: el divorcio ya está firmado romance Capítulo 26

Petrona no dijo nada hasta que la taza frente a ella se enfrió y el vapor dejó de ascender. Fue entonces cuando rompió el silencio.

—Escuché que Ivana se mudó. ¿Qué pasó exactamente?

Los labios de Nelson apenas se movieron al responder con frialdad:

—Tiene piernas para irse a donde quiera, ¿cómo voy a saber yo?

—Ivana se interpuso para que no te apuñalaran y su cuerpo todavía no se recupera por completo. Eres su esposo, tienes la responsabilidad de cuidarla.

—Nelson, ¿ya se te olvidó? Fuiste tú quien le suplicó, tragándote el orgullo, que se casara contigo.

Nelson, impaciente, metió la mano en el bolsillo para sacar un cigarro, pero de pronto recordó que ya había dejado de fumar.

—Mamá, ¿quién es tu hijo, ella o yo? Tu nuera está trabajando de mesera en Onda Baja, tratando con quién sabe qué tipo de gente. ¿Por qué no haces algo al respecto?

Petrona soltó una risa fría.

—¿Y qué tiene de malo trabajar ahí? En este mundo solo hay hombres y mujeres. Ahora se está valiendo por sí misma, y en mi opinión, ¡eso es mucho mejor que estar encerrada en casa todo el día!

Nelson se quedó callado. Tragó saliva y, un momento después, confesó:

—Quiere el divorcio.

Sobre la mesa yacía el documento roto en dos: la solicitud de divorcio que Ivana le había enviado por paquetería.

Esta vez, Petrona sí se sorprendió. Ella había visto con sus propios ojos lo mucho que Ivana amaba a Nelson.

Tras pensarlo un momento, se limitó a decir:

—Incluso si se divorcian, sigues teniendo la responsabilidad de mantenerla.

Nelson no esperaba que dijera eso. Después de todo, ¿qué padre no intenta que una pareja se reconcilie en lugar de separarse?

Con un dejo de resentimiento, replicó:

—Le he dado una buena vida todos estos años. Me encargué de buscar a los mejores para que cuidaran de su madre enferma. No hables siempre como si le debiera todo.

Pero sus palabras solo provocaron una crítica aún más severa de Petrona.

—¿Y crees que con eso ya saldaste tu deuda? Encontrar gente para tratar a su madre no fue más que una pequeña molestia para ti, ¿y pretendes usar eso para pagarle por haberte salvado la vida? ¡Qué mezquino de tu parte!

Capítulo 26 1

Capítulo 26 2

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Llegas tarde: el divorcio ya está firmado