En un abrir y cerrar de ojos, un grupo de hombres de negro con trajes formales y bastones de seguridad salió de la nada, rodeando la mesa de juego.
Los apostadores entraron en pánico.
—¿Cuál trampa? ¡Solo le atinamos al resultado! ¿Cómo que trampa?
—¡Sí! Hace rato perdimos un dineral, y ahora que por fin ganamos, ¿salen con que estamos haciendo trampa?
Un hombre que ya había perdido casi dos millones de pesos estaba furioso y, sin miedo a nada, gritó:
—¡Chingada madre! Hace rato salieron «bajas» cinco veces seguidas y nadie dijo nada. Ahora que salen dos «altas», ¿resulta que somos tramposos? ¡Lo que pasa es que son unos malos perdedores!
Las palabras del hombre encendieron la mecha; el miedo se disipó y todos empezaron a reclamar.
—¡Exacto! ¡Cinco veces seguidas salieron «bajas»! Casi nos dejan en la calle, y ahora que recuperamos un poco, ¿nos acusan? ¡Los tramposos son ustedes!
—¡Así es! ¡Este casino no sabe perder! ¡Solo quieren robarnos nuestro dinero! ¡Son unos malditos rateros!
Al ver que la situación se salía de control, el crupier señaló con dedo acusador a Iguana, quien mantenía una calma pasmosa.
—¡Es él! ¡Él está haciendo trampa!
Todas las miradas se volvieron hacia Iguana.
Él soltó una risa ingenua:
—¿Es broma, no? Solo traje mil pesos, quería sacar para comprarle leche al niño. Si supiera hacer trampa, ¿crees que no tendría ni para la leche?
La gente le dio la razón a Iguana.
Además, Iguana les había hecho ganar dinero. Aunque estuviera haciendo trampa, ellos lo apoyaban.
Ya les había quedado claro: ¡ese casino no quería pagar!
—Oiga, jefe, el muchacho solo ha ganado dos manos y su capital era de mil pesos. ¿Cómo va a ser trampa? ¡Se ve que no quieren soltar la lana!
—¡Sí! Nos ven ganar y no quieren pagar, ¡por eso inventan lo de la trampa!
Ellos habían apostado siguiendo al joven; si lo acusaban de tramposo, sus ganancias también serían anuladas.
¡Obviamente lo estaban incriminando!
El crupier, viendo que la multitud se le echaba encima, cambió de objetivo y señaló a Almendra, que permanecía inexpresiva.

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