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Los Secretos de la Hija Recuperada romance Capítulo 7

—Ya, Frida, primero hay que llevar a Alme a que se cambie. Ya luego platicamos con calma.

—Sí, sí, tienes razón —asintió Frida, secándose las lágrimas—. Qué tonta soy. Vamos, Alme, entra a cambiarte.

¿No se suponía que los Farías eran la familia más rica de Atlamaya? Sus condiciones de vida no deberían ser malas. ¿Cómo habían permitido que su pequeña viviera de una forma tan austera? En ese momento, Frida no pudo evitar dudar tanto de la fortuna de esa familia como del cariño que decían tenerle a su hija.

Simón y Frida escoltaron a Almendra, uno a cada lado, hasta la entrada de la mansión.

Al cruzar el umbral, el espacio se abrió ante sus ojos. Una fuente con música y luces, un jardín lleno de flores exóticas, una alberca, un helipuerto… Era tan inmenso que la vista no alcanzaba a abarcarlo todo.

Dos largas filas de sirvientes esperaban a ambos lados de la entrada del edificio principal. Al ver entrar a Almendra, todos hicieron una reverencia.

—¡Bienvenida a casa, señorita Almendra!

Simón le dio una suave palmada en el hombro.

—Alme, a partir de hoy, este es tu hogar.

—Así es, Alme. Bienvenida a casa —añadió Frida.

Al entrar al edificio principal, se encontraron con un largo pasillo flanqueado por la sala, el estudio, el comedor y otras habitaciones. La decoración era exquisita y lujosa, y cada espacio tenía un estilo propio y único.

En el sofá de la sala estaba sentado un anciano de cabello plateado, apoyado en un bastón, que examinaba a Almendra sin moverse. Desde que ella había puesto un pie en la casa, su ceño no se había relajado ni un segundo.

¿Esa era su nieta, la que habían intercambiado al nacer? ¿Por qué se veía tan desaliñada?

Almendra también se fijó en el anciano del sofá. Su instinto le dijo que la mirada de ese hombre no era amigable.

Simón y Frida, rebosantes de alegría, la llevaron frente a él.

—Papá, Alme ya está en casa.

Las arrugas en la frente de Yago se profundizaron. Sin moverse del sofá, la observó fijamente.

—¿Así es como se presenta la heredera de la familia Reyes? ¿Qué van a pensar si la ven? ¡Llévensela arriba a que se lave de inmediato!

La atmósfera feliz se tensó al instante.

Simón, tras una pausa, intentó explicar:

Capítulo 7 1

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