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Los Secretos de la Hija Recuperada romance Capítulo 846

En realidad, la ropa de Almendra era muy normal. Susana solo hablaba por hablar, mintiendo descaradamente para desahogar su veneno.

—Si tienes problemas de la vista, ve al oftalmólogo; si tienes problemas mentales, ve al psiquiatra. No actúes como una desquiciada.

—Tú... —El rostro de Susana se contorsionó de ira.

Almendra no quiso perder más tiempo con ella y siguió su camino.

Susana no se cubriría tanto sin razón; si lo hacía, era porque no quería que nadie viera algo.

Al ver la espalda de Almendra alejándose con tanta arrogancia, Susana apretó los puños con fuerza.

Nadie sabía el tormento infernal que había sufrido en los últimos dos días.

¡Que esperen! Ulises, Almendra, Braulio... todos los que la habían lastimado, ¡algún día se lo pagarían con creces!

Almendra empujó la puerta de su dormitorio y Natalia y Aurora voltearon a verla como impulsadas por un resorte.

Al confirmar que era Almendra, ambas tomaron una caja de regalo que tenían en el escritorio y se la entregaron.

—Almendra, es para ti.

Almendra alzó una ceja.

—¿Y eso? ¿Por qué el regalo?

Natalia se rascó la cabeza, algo nerviosa.

—Bueno, es que pensamos que desde que empezaron las clases nos has ayudado mucho y hasta nos invitaste a comer. No tenemos mucho con qué corresponderte, así que escogimos un regalo para ti como agradecimiento.

Aurora añadió tímidamente:

—Sí, Almendra. No es nada costoso, esperamos que no te disguste.

Almendra notó cierta rigidez en la actitud de ambas.

¿Acaso su verdadera identidad les estaba causando presión?

—¿Todavía me consideran su amiga? —preguntó.

Natalia y Aurora respondieron al unísono:

—¡Claro que sí!

—Entonces olviden mis antecedentes y seamos como antes.

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Capítulo 846 2

Capítulo 846 3

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