Entrar Via

Más que una niña: La rebelde y su protector romance Capítulo 1446

—No es eso.

El rostro de Casiana palideció de golpe. Bajó la mirada y explicó con seriedad:

—Solo no quería interrumpir tu trabajo.

—Un poco.

Félix se sentó a un lado, jugando con dos caramelos de leche entre los dedos, con muy mala cara.

¿Eh?

Casiana se sorprendió. Recordaba que a él no le gustaban los dulces. ¿Por qué de repente tenía caramelos?

¿O acaso...

era su amor platónico a la que le gustaban?

—Perdón.

Casiana apartó la vista con desilusión. Se humedeció los labios y dijo en voz baja:

—Vine a la capital principalmente por tres motivos.

¿Tres motivos?

Ja.

Qué organizada me salió.

—Está bien. —Félix dejó caer los caramelos sobre el buró. Tratando de reprimir la irritación que le hervía por dentro, clavó su mirada oscura en ella—. Te escucho. A ver cuáles son esos asuntos.

Aparte del divorcio, ¿qué más podría ser?

—Tus papás hace mucho que no te ven y quieren que vayas a visitarlos —Casiana levantó la vista, ocultando un mar de emociones tras una expresión tranquila—. Especialmente tu madre, la señora Hidalgo. Te extraña muchísimo.

—Mjm.

Félix apretó los labios y asintió sin dudar.

Aunque los patriarcas de la familia Hidalgo no eran sus padres biológicos, la deuda de haberlo criado era inmensa.

Desde niño, aunque fueron estrictos, también le dieron el calor de un hogar.

Incluso si ya había encontrado a su verdadera familia, jamás sería un malagradecido.

—El laboratorio ha estado muy ocupado últimamente. En cuanto termine, iré a visitarlos —respondió él.

—Mjm.

Al oír su respuesta, Casiana suspiró aliviada en su interior, pero al pensar en lo que seguía, se tensó de nuevo.

—La segunda cosa requiere tu ayuda.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Más que una niña: La rebelde y su protector