Entrar Via

Más que una niña: La rebelde y su protector romance Capítulo 1881

Darío Alzamora, con una mano en el bolsillo del pantalón, lo miraba inexpresivo.

—¿Aún respiras? —dijo lentamente—. Qué decepción.

Camilo Alzamora palideció un segundo antes de recuperar la compostura.

—Que no me mataras en su momento fue, sin duda, tu mayor error —escupió entre dientes.

—¿Ah, sí? —Darío enarcó una ceja y una sonrisa gélida asomó en sus labios—. Si tienes tantas ganas de morir, solo dímelo. Te cumplo el capricho cuando quieras.

—¿Aún no lo entiendes? —Camilo soltó una carcajada siniestra y cargada de arrogancia—. Ahora el que tiene el control de la situación no eres tú. Soy yo.

«…»

Darío lo vio soltar aquellas estupideces y pensó que esos años en el extranjero lo habían vuelto loco de remate.

—Ya lo veremos.

Sin querer ensuciarse más la vista con él, Darío le dio la espalda y se alejó sin dudarlo.

—¡Darío Alzamora!

Al verlo tan inalterable, Camilo sintió que la sangre le hervía.

—¡Ya verás! —rugió, clavando la mirada en su espalda—. ¡Yo nunca seré el perdedor!

Esa pierna lisiada que arrastraba… tarde o temprano, Darío tendría que pagar por ella.

Y en cuanto a Lourdes Yáñez…

Teniendo semejante carta de triunfo entre las manos, debía ser paciente y no revelarla antes de tiempo. En el momento crítico, daría el golpe de gracia.

***

En el gran salón.

Don Belisario Alzamora estaba regañando a su inútil hijo, Don Octavio Alzamora.

—Camilo ya recapacitó, no volverá a causar problemas —se excusó Octavio, con el rostro ensombrecido por los gritos de su padre—. Pierda cuidado, ahora que regresó lo mantendré a raya.

—Ah, claro. ¿El niño se muere y ahora te acuerdas de darle de comer? —replicó Don Belisario sin piedad—. ¿No crees que es un poco tarde para querer educarlo?

Octavio guardó silencio.

En ese momento, Anselmo llegó corriendo y dijo con evidente angustia:

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Más que una niña: La rebelde y su protector