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Me Casé con el que Pagó Mi Venganza romance Capítulo 556

—Terminamos discutiendo.

Por miedo a que él pensara mal, Magdalena ocultó la parte en la que apareció Lázaro, así que prefirió no dar muchas explicaciones en ese momento.

Renato frunció el ceño levemente.

—¿Por qué no me lo dijiste antes?

Ella dejó los cubiertos y el plato sobre la mesita.

—¿Para qué hablar de eso? No era nada alegre.

Renato tomó una servilleta. Cuando ella estiró la mano para agarrarla, él la esquivó y le limpió la boca con suavidad.

—Me refiero al hecho de que no habías cenado.

Ella respondió restándole importancia.

—Comí un poco, solo que me quedé con hambre.

Él le acarició el vientre.

—¿Y ahora? ¿Ya te llenaste?

—Sí, pero quiero agua.

Olga, que se había acercado a recoger los platos, escuchó que quería agua y fue a servirle un vaso a temperatura ambiente.

Ella lo recibió con un «gracias» y se sentó con las piernas cruzadas sosteniendo el vaso. Frente a Renato nunca se preocupaba demasiado por las apariencias, y él tampoco le exigía que lo hiciera.

Renato tomó una manta y se la puso sobre las piernas. Luego la envolvió en sus brazos y comenzó a acariciarle el cabello con movimientos suaves y pausados.

—¿Fuiste a la casa de los Sarmiento hoy?

Ella se quedó inmóvil un instante. Esbozó una sonrisa forzada y su tono se volvió algo distante.

—Se me olvidaba. Aparte del chofer, todo el personal en esta casa trabaja para ti. Vaya a donde vaya, siempre habrá alguien que te reporte todos mis movimientos.

Los labios finos y fríos de Renato se tensaron en una línea recta. Su mano se detuvo sobre la cabeza de su esposa.

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