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Me Casé con el que Pagó Mi Venganza romance Capítulo 642

Tras la partida de Ignacio, Susana perdió por completo el apetito. Magdalena miró a Renato y también dejó sus cubiertos sobre la mesa.

Ese tenso y hostil almuerzo terminó en un absoluto fracaso.

Mientras Magdalena intentaba consolar a Susana, un empleado entró a la sala:

—Señora, la Señora Suárez está aquí y desea verla.

El corazón de Magdalena dio un vuelco. ¿A qué venía Rita en este momento? ¿Venía por los cincuenta millones o solo quería provocarla?

Magdalena pensó que Susana se negaría a recibirla, pero para su sorpresa, respondió:

—Déjala pasar.

Momentos después, el empleado guio a Rita hasta la sala. A pesar de la desgracia económica de la familia Suárez, Rita seguía vistiendo con suma elegancia. Llevaba un abrigo oscuro y un bolso discreto de marca, manteniendo una presencia suave y delicada.

Susana no se movió del sofá.

—¿A qué has venido?

Al tratarse de una visita, lo mínimo era ofrecer asiento o algo de tomar, pero nadie lo hizo. Rita se quedó de pie, visiblemente incómoda.

—Susana, he venido a pedirte disculpas.

La expresión de Susana cambió, volviéndose aún más sombría. Con una leve chispa de humillación en la mirada, se puso de pie y se dirigió hacia las escaleras.

—Sube conmigo.

Al notar que Rita la miraba, Magdalena supo que no era prudente saludarla efusivamente, así que solo asintió levemente con la cabeza. Rita esbozó una sonrisa tímida y siguió a Susana hasta el segundo piso.

Magdalena fue al baño. Al salir, vio a Renato al final del pasillo hablando por celular. Su voz grave sonaba tranquila, como si estuviera dando algún tipo de instrucción.

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