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Me Casé con el que Pagó Mi Venganza romance Capítulo 615

No es que no siguiera molesta por lo ocurrido la última vez, pero Renato ya la había vengado a su manera, y eso la dejó tranquila.

Sin embargo, la insistencia de Stella en revivir el incidente le resultaba agotadora. ¿Acaso creía que iba a olvidarlo mágicamente?

—¿Es que no entiendes cuando te hablan claro? —preguntó Magdalena, su tono ahora filoso—. Ya te dije que te perdoné. ¿O qué esperas, que te firme un documento oficial de perdón?

—No, no es eso... —Stella creyó que la había enfurecido y sacudió la cabeza con rapidez, mirándola con temor—. Es que... después de lo que pasó, la empresa despidió a mi tío. Ha estado buscando trabajo por todas partes, pero nadie lo contrata...

Magdalena bajó los cubiertos y la miró de frente.

—¿Y entonces? ¿Quieres que le consiga trabajo a tu tío?

Stella forzó una sonrisa, buscando sonar lo más humilde posible.

—Le ruego que hable con el presidente Jiménez. Sé que cometí un error, pero pídale que no sea tan cruel. Mi tío es el único sustento de la familia, si se queda sin trabajo, nuestras vidas se irán a la ruina.

Los brillantes y oscuros ojos de Magdalena se tornaron fríos.

—¿Y por qué tendría que ayudarte? Cuando me tendiste esa trampa, no te tembló la mano ni sentiste pena por mí.

Un escalofrío le recorrió la espalda a Stella. Su sonrisa forzada se congeló, y rogó en tono desesperado:

—De verdad aprendí mi lección. ¿Acaso no dicen que reconocer los errores es el primer paso? Por favor, perdóneme y ayúdeme a hablar con el presidente Jiménez.

Toda rastro de amabilidad desapareció del rostro de Magdalena, reemplazado por una apatía absoluta. Tomó una servilleta y se limpió los labios.

—Lo siento. Perdonarte es una cosa, pero abogar por ti es algo completamente diferente.

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