Entrar Via

ME ECHARON POR FALSA, VOLVÍ REINA romance Capítulo 254

—Comandante, ¿es cierto que estas personas discapacitadas los agredieron físicamente? —El micrófono casi le picaba el ojo al policía.

El comandante se acomodó el cuello del uniforme y puso su mejor cara de "servidor público ejemplar" para las cámaras.

—Tengan la seguridad de que llegaremos al fondo de esto y le daremos respuestas a la ciudadanía. —Alzó la voz a propósito—. ¡No importa quiénes sean, ante la ley todos somos iguales!

Los aspirantes rechazados empezaron a aplaudir y a gritar dándole la razón.

Otro candidato se acercó a las cámaras.

—¡Lo que queremos es acabar con estas injusticias! ¡Todos tenemos derecho a un trabajo digno, menos esos corruptos que usan palancas para robarse los subsidios!

Melisa miraba al comandante sin inmutarse. Sabía que todo era un circo armado para las cámaras; no importaba lo que dijera, la verdad iba a terminar manipulada.

Le extendió la carpeta que había sacado de su coche.

—Tal vez quiera echarle un ojo a esto antes de decidir si de verdad los va a arrestar.

El oficial tomó la carpeta, pero se la pasó sin mirar a uno de sus subordinados. El otro policía sacó unas esposas y la miró fijamente.

—Haga el favor de extender las manos. Cualquier cosa que tenga que decir, la dice en la delegación.

Melisa esbozó una sonrisa cargada de sarcasmo y extendió las manos.

Cuando a ella y a los veteranos los subieron a las patrullas, la policía también se llevó a algunos de los candidatos alborotadores.

Como autora intelectual del caos, Verónica sintió una oleada de satisfacción al ver a Melisa arrestada. Pero al recordar que Melisa estaba respaldada por la familia Núñez, el miedo a las represalias se apoderó de ella. En lugar de ir a la delegación a dar su declaración, aprovechó el alboroto y se escabulló sin que nadie la viera.

Poco a poco, la multitud frente al hospital comenzó a dispersarse.

Por supuesto, varios medios, incluyendo El Diario Vespertino de Santa María, siguieron a las patrullas. El tema estaba que ardía y nadie quería perderse la primicia.

***

Esa noche, Leopoldo Núñez había mandado a preparar un banquete espectacular, todo para que su adorada nieta recuperara energías después de tanto trabajo. Estaba de tan buen humor que hasta se puso a platicar con el mayordomo.

Capítulo 254 1

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: ME ECHARON POR FALSA, VOLVÍ REINA